Conchi escribió la carta desesperada

Toni Silva CAMBRE / LA VOZ

CAMBRE

Conchi con su hijo Dani en A Barcala.
Conchi con su hijo Dani en A Barcala. CESAR QUIAN

Desde hace días circula por Cambre el grito de la madre de un joven con parálisis, desbordada por el mal funcionamiento del Sevizo de Axuda no Fogar. «Me voy a volver loca con todo lo que están haciendo»

10 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Conchi es la autora de una carta que circula por las redes de Cambre con un grito de desesperación impreso. Es madre de dos jóvenes de 24 y 21 años. El mayor, Dani, padece parálisis cerebral después de un parto no exento de negligencias. Ese día la vida de Conchi es empinó como la montaña de Sísifo y, al igual que la figura mitológica, cuando cree llegar a la cima, la bola de su vida se derrumba y ha de bajar a recogerla. Su última caída ha llegado por el funcionamiento del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) con una nueva empresa contratada por el Concello y que está complicando más su vida ya de por sí compleja. «Cada día viene una trabajadora nueva y al final tengo que hacer yo las labores con Dani», señala. Pero eso no es lo peor. El joven necesita sus rutinas, rostros conocidos y no nuevas caras que le pongan nervioso. «Una vez tuve que llamar para que una trabajadora concreta no volviera, Dani lloraba ante su presencia. No digo que fuese su culpa, pero no tenía sentido que viniera», lamenta.

En cama con depresión

Leamos ahora un extracto de esa carta: «Tanto el Ayuntamiento como la empresa no parecen darse cuenta de que tratan con seres humanos, no tratan con muebles, ni con una simple limpieza de hogar […] Necesitamos una persona que venga con continuidad todos los días. No somos números, no podemos estar abriendo la puerta de nuestro hogar cada día a una persona diferente […] He hablado con el Ayuntamiento con la promesa de que todo está resuelto y lo que está resuelto es que cada día me mandan una persona diferente». Y a continuación incluye una frase que retuerce el ánimo de cualquier lector: «Llevo dos días en la cama con depresión y solo me levanto para atenderlo, luego me vuelvo a la cama porque ya no puedo más».

Así se gestó este grito. Tras un lunes entero en cama, Conchi se levantó al día siguiente para vomitar sus vísceras en esta carta que no tardó en subir a sus redes sociales además de enviarla por correo electrónico a Servicios Sociales de Cambre, donde la metió por registro dos días después. La Xunta también fue su destinatario. El jueves de esa semana, la portavoz del BNG la leyó en el pleno. «Pero del Concello no me ha llamado», espeta Conchi Ageitos, quien está de baja por depresión desde hace unos días. Trabaja para la Administración en A Coruña.

En la última revisión de las tarifas del SAF, la mujer comprobó que se había duplicado el copago, con lo que pasa de pagar 3 a 6 euros por cada hora del servicio. Pero la gestión lleva tantos años de retraso que a Conchi aún no le pasan los recibos.

La madre de Dani quiere ganar esta batalla, entre otros motivos, porque ya ha perdido la cuenta de las derrotas. Llegó a viajar con su hijo a Rusia, cuando el método Ulzibhat (punción en los tendones de las extremidades agarrotadas) aún no se practicaba en España. «Salió bastante bien, pero con el paso del tiempo los patrones se repiten». Acudió a todas las clínicas posibles en España, pagó la hormona de crecimiento. Y llegó a recibir esperanzas que la destrozaron aún más. «Lo llevé a un médico cerca de Santiago que me dijo que en unos días Dani estaría caminando. Volví llorando con la sensación de mala madre por no haberlo llevado antes, pero luego la realidad demostró que aquel hombre me estaba mintiendo».

«Ya no aguanto más. Me voy a volver loca con todo lo que están haciendo. Seguramente me dé de baja del SAF».

La alcaldesa responde las pregunta dirigidas a la edila de Servizos Sociais: «Buscamos solucións inmediatas»

Si el gobierno de Cambre está compuesto por cuatro personas, parece que todos los mensajes se canalizan exclusivamente a través de la voz de la alcaldesa, Diana Piñeiro. Este periódico ha intentado hablar durante esta semana con la concejala de Servicios Sociales, Patricia Espiñeira, para consultar posibles medidas extraordinarias para paliar el problema del Servizo de Axuda no Fogar. La propia concejala apenas participó en el encendido debate sobre la situación del SAF durante el pleno del 30 de abril.

A través del departamento de prensa del Concello de Cambre, La Voz de Galicia solicitó hablar con la concejala. Finalmente, en lugar de un contacto directo, desde el gobierno local de Cambre se facilitaron unas declaraciones vía WhatsApp. «Ata onde teño coñecemento, estase a xestionar a situación do SAF e traballando na procura de solucións [...]. Na actualidade xa conta con dúas persoas e está prevista a incorporación de dúas máis en breve. Ao mesmo tempo, estanse a buscar solucións inmediatas para os usuarios e mantense contacto directo coa empresa», indicaban. Tras preguntar si eran palabras de la edila Patricia Espiñeira, aclararon que debían atribuirse a la alcaldesa, Diana Piñeiro.

Dos días después, el Concello de Cambre remitió una nota de prensa para anunciar la contratación de cuatro personas, deslizando además que la coordinadora de Servicios Sociales está de baja. Una de esas incorporaciones reforzará el SAF. El comunicado incluía palabras de Piñeiro: «O reforzo dos servizos sociais é unha prioridade para este goberno local».