Mucho verde y poco asfalto en las rutas ciclistas para todos los públicos en la comarca coruñesa

Como a la mayoría de deportistas les gusta hacerlo de manera relajada y descubriendo el paisaje, seleccionamos los mejores caminos para pedalear con niños


Los coruñeses nos hemos puesto a pedalear más que nunca. Después de tres meses entre cuatro paredes, hay muchas ganas de lanzarse a disfrutar de la naturaleza sobre dos ruedas. Con la desescalada y la llegada del buen tiempo, «estamos recuperando el gusto por el ciclismo», sostiene Roberto Rilo, presidente de la Asociación Ciclista Crunia.

A la hora de organizar una excursión en bicicleta, todos queremos huir del asfalto, por la peligrosidad que conlleva el tráfico de vehículos, además de que estamos en un momento en el que la distancia social sigue siendo totalmente necesaria para escapar del coronavirus. Nuestra gran ventaja es que la comarca ofrece múltiples oportunidades para salir a practicar el cicloturismo en familia. Las mejores opciones son el río Lambre (Miño), Monte Xalo (Culleredo), Seixo Branco (Oleiros), el río Mero (Cambre), la fraga de Sisalde (Arteixo) y, como no, los campos de la Torre de Hércules y los paseos marítimos de A Coruña, O Burgo y Arteixo.

Parajes solitarios sin mascarilla

Aunque no tengas una bici de montaña ni soportes el sillín más de una hora, hay cientos de caminos por descubrir. Eliseo Mosteiro, de Ciclos Quintena, en el polígono coruñés de A Grela, confirma el aumento de la demanda de bicicletas en las últimas semanas. «Hay una fiebre de bicis. Cuando nos dejaron salir, vimos que no había ni bares ni cines, así que nos hemos subido a las dos ruedas». La cuestión es por dónde rodar que sea agradable, seguro. Es decir, sin coches.

Para coger confianza con el piñón y la catalina, muchos empiezan por el paseo marítimo de A Coruña u O Burgo, «hasta que llega un momento en que te compras el portabicis o metes como puedes la tuya y la del niño en el auto y te vas de ruta por el interior de la comarca», explica Juan Carlos, uno de estos vecinos recién llegados al mundo del ciclismo. Primero se compró la bicicleta plegable, que entraba en el coche a la perfección, y luego dio el salto a la todoterreno.

Paseo del río Mero
Paseo del río Mero

A Eliseo Mosteiro le preguntan muy a menudo por cuáles son las mejores zonas para salir de ruta y siempre recomienda, «como primera opción, el paseo fluvial del río Mero, desde la ría de O Burgo hasta Cecebre». Parte del puente romano y llega hasta la presa. «Es súper recomendable», dice Mosteiro. Se trata de una pista de tierra muy asequible, totalmente llana, que permite dejar el coche bien aparcado en Culleredo o en Cambre para recorrer 10 kilómetros de ida (calcula unos 40 minutos) y otros tantos de vuelta, porque se trata de una ruta circular. ¿Cuál es el problema? Que, por momentos, hay demasiada afluencia de senderistas y de corredores, el espacio es siempre compartido con los peatones. Hay una gran variedad de especies animales y vegetales que habitan en este entorno y, en general, en un sitio ideal para hacer deporte. Ya que estamos en Cambre, es habitual ver a los del Club Ciclista Caeiro Cambre por parroquias como Brexo Lema, Santa María de Vigo, Andeiro y Sigrás, por ejemplo.

Otra opción con cero asfalto es el Monte Xalo, desde O Petón, que son unas rocas en forma de balcón que hay en lo alto y con una vista panorámica deslumbrante. Para evitar los desniveles de una de las cumbres más altas del litoral coruñés, Mosteiro sugiere subir con el coche hasta O Petón, dejar el auto aparcado junto al repetidor o el puesto de vigilancia contra incendios y rutear desde allí por la cima con repechos más asumibles. Hay un montón de pistas que llevan hasta Cerceda con unas vistas increíbles al valle de Orro (Culleredo) e incluso, hasta al municipio de Arteixo.

Para un nivel un poco más avanzado, otra opción es Seixo Branco, la deslumbrante ruta costera de Dexo (Mera). «Aparcamos el coche en la playa de Canabal» y, desde ahí, podemos ir recorriendo los diferentes senderos por la costa, dejando el mar a la izquierda, hasta llegar al famoso acantilado con la cicatriz blanca.

Ruta Betanzos-Chelo
Ruta Betanzos-Chelo

Entre las rutas asequibles, Fran Brea destaca la de Betanzos a Chelo, que discurre pegada al río Mandeo. Él es uno de los directivos del Club Ciclista Betanzos, que está a punto de cumplir 40 años poniendo a rodar a cientos de betanceiros desde los 3 años en adelante. «O punto de partida pode ser a praza García Irmáns, cruzas o campo dos Caneiros e chegas a Chelo. Hai algunha zona un pouco estreita pero o 80 % é ciclable. De vez en cando, a costa empínase, pero nós facémola cos cativos, incluso de noite en verán». Aparte de la belleza del entorno, «o tramo entre a ponte de Teixeiro e Chelo é espectacular», esta ruta es perfecta para realizar en familia puesto que son sobre 8 kilómetros entre la ida y la vuelta. Al llegar a Chelo, puedes cruzar el puente y visitar el Aula da natureza,

Si buscas emociones fuertes en la bici, aunque ya requieren algo de técnica, tienes la zona de Monte do Gato, en Oza-Cesuras, las pistas forestales de Sobrado dos Monxes y las rutas BTT Serra da Loba (Cambás), Cova da Serpe (Guitiriz) y la Ruta da Auga.

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