Casa Celia, ochenta años de comida casera

Una placa en la puerta recuerda la historia de este emblemático establecimiento de Cambre

.

Una placa al lado de la puerta principal recuerda el origen de este restaurante emblemático de la comarca. «Desde 1938», se puede leer en la entrada de Casa Celia, en Cambre. Dentro está Mari Carmen, hija de los fundadores del establecimiento, Celia y Manolo, que hace 80 años convirtieron su carne asada en toda una institución. 

Con mucho cariño y emocionada, Mari Carmen lleva toda la vida entre fogones. «Nací aquí», cuenta mientras mira una foto que cuelga de una de las paredes de la cafetería. «Fue un regalo de una buena amiga. Cuando lo vi no me lo podía creer, me emocioné muchísimo», recuerda. En la fotografía está ella, de pequeña, abrazada a su madre, y acompañada de su padre y de su hermano. El pie de foto deja clara la historia del restaurante: «Fundadores de Casa Celia».

A lo largo de la zona de cafetería hay más imágenes: personajes famosos que se dejaron enamorar por la mano de Mari Carmen con la cocina a lo largo de los años. «Vino Ana Obregón, por ejemplo, y muchos futbolistas. Recuerdo que Andrade vino a propósito a hacerse una foto conmigo y me dijo: ''Tienes que colgarla''. Cuando miro las fotos pienso: ''El tiempo pasa volando''».

«Si te gusta lo que haces -dice-, no importa dedicarle el tiempo. A mí me encanta estar en la cocina, preparando la comida, y escuchar de fondo la risa de la gente en los salones. Eso significa que les gusta la comida, que están disfrutando. No hay mayor satisfacción». 

La mano de su madre

Mari Carmen heredó la mano de su madre. «Hay gente que lleva toda la vida trabajando conmigo», recuerda. La clave de su éxito: la calidad de los productos y ponerle mucho amor y cariño a todo lo que hace. «Cuando voy a preparar un plato siempre pienso en el comensal».

Tiene anotadas las recetas que le enseñó su madre. Casa Celia es conocida por su comida casera: el caldo, los callos, las caldeiradas… «Con el tiempo fuimos añadiendo más cosas, como los arroces o el salpicón de Casa Celia», apunta la hija de los fundadores.

De la pequeña casa de comidas de los inicios a un templo de la comida gallega con capacidad para 200 personas. Y al frente, Mari Carmen, siempre optimista. «Soy feliz cocinando».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
12 votos
Comentarios

Casa Celia, ochenta años de comida casera