Betanzos presume de historia en su Feira Franca

La Voz

BETANZOS

Presentación de la Feria Franca Medieval de Betanzos.
Presentación de la Feria Franca Medieval de Betanzos. ARUME

Del viernes al domingo, la ciudad revivirá, vestida de época, los episodios más significativos y contará con un mercado con 140 puestos

08 jul 2026 . Actualizado a las 16:04 h.

El pasado y el presente están a punto de darse la mano, una vez más, en Betanzos. La XXVII Feira Franca Medieval comienza este viernes y durante tres días el casco histórico de la ciudad se transformará por completo, recuperando el latido y el ambiente de la antigua villa medieval.

Un total de 140 puestos convertirán a la ciudad en un verdadero mercado con puestos de artesanía y alimentación, a los que se sumarán el tejido comercial local, asociaciones y variados espacios gastronómicos que inundarán de vida las principales arterias del centro.

La alcaldesa de Betanzos, María Barral, destacó ayer en la presentación el profundo significado que este evento tiene para la localidad, subrayando que la Feria Medieval «é moito máis ca unha festa; é unha celebración da nosa historia, do noso patrimonio e da nosa identidade como cidade».

Asimismo, incidió en el enorme impacto socioeconómico que supone la cita, consolidada ya como un auténtico emblema turístico: «[Trátase] dun dos grandes referentes das feiras medievais de Galicia e dun evento plenamente consolidado, que cada ano atrae milleiros de visitantes e contribúe de maneira moi importante á dinamización económica e turística de Betanzos».

El viaje en el tiempo comenzará oficialmente el viernes con un momento muy esperado: la recreación de la llegada del señor de Andrade a la plaza de la Constitución. Acto seguido se procederá a la lectura del pregón, un honor que este año recae en Elena Díaz Blanco, directora de la Escuela Municipal de Folklore de Betanzos y del grupo Azougue, colectivo que celebra cuatro decenios de trayectoria.

A partir de ahí, el fin de semana se convertirá en un hervidero de actividad. Las calles revivirán la tensión de la Revolución Irmandiña, la espectacularidad de la llegada de los moros, la crudeza de la expulsión de los leprosos y la adrenalina del tradicional torneo medieval a caballo. Todo ello aderezado con danzas nobles, campesinas y moras que pondrán banda sonora y movimiento a cada rincón.

La programación se ha diseñado para no dar tregua al aburrimiento. Música, teatro de calle, malabaristas, espectáculos de fuego y pirotecnia, exhibiciones de cetrería y tiro con arco, así como talleres de oficios tradicionales, convivirán con una amplia zona infantil pensada para los más pequeños.

Barral no quiso dejar pasar la oportunidad de poner en valor el «importante trabajo organizativo» que hay detrás del festejo.