Un Porsche en una corredoira

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

BETANZOS

Entrada del tren de Ferrol en la estación de San Cristóbal.
Entrada del tren de Ferrol en la estación de San Cristóbal. ANGEL MANSO

El tiempo del viaje en tren entre Coruña y Ferrol ha variado muy poco en 108 años de trayecto

20 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El símil es sencillo, pero muy gráfico: si cogemos un Porsche o un Ferrari capaz de ponerse de cero a cien en poco más de dos segundos y nos lo llevamos a una sinuosa corredoira de Os Ancares, de esas en las que hay que ir apartando gamos en las curvas, de poco nos van a servir los setecientos caballos del coche o esa aceleración que te pega el lomo al asiento como si estuvieses despegando desde Cabo Cañaveral.

Esto es, grosso modo, lo que vino a explicar esta semana el ingeniero y catedrático de la UDC Miguel Rodríguez Bugarín sobre el tren A Coruña-Ferrol. Hay incluso un Alvia -desveló el experto, autor de un informe para el Eixo Atlántico- realizando el trayecto. El Alvia, todo un deportivo entre los trenes, puede circular a 250 kilómetros por hora, pero de poco le sirve su potencia en una corredoira férrea en la que la velocidad media en más del 90 % del trazado no supera los 75 por hora.

Al informe de Rodríguez Bugarín se agarran la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y su homólogo en Ferrol, Ángel Mato, para pedirle al también socialista José Luis Ábalos, ministro de Transportes, un nuevo trazado que sepulte para siempre el inaugurado el 5 de mayo de 1913 (Betanzos-Ferrol; ya existía Coruña-Betanzos). El viaje se completaba entonces en una hora y 46 minutos. 108 años después, en una hora y 17 minutos. Para poner fin a este absurdo, ingeniero y políticos esgrimen la conveniencia de un nuevo trazado, porque el remiendo del baipás de Betanzos es un placebo para un enfermo que lo que necesita es un trasplante. Apenas ahorraría unos minutos.

Bueno, solo falta convencer de todo esto al señor Ábalos para que ponga sobre la mesa 730 millones de euros. ¡Ánimo! Y suerte.