Excelentes sensaciones de Arévalo y Toro en el arranque del selectivo del K4 500 para Tokio

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo REDACCIÓN / LA VOZ

BETANZOS

RFEPSietemetros

Tras completar su primera serie contrarreloj en la combinación con Craviotto y el zamorano Garrote, el sábado saldrán de nuevo al agua con el catalán y el balear Marcus Walz

05 mar 2021 . Actualizado a las 17:43 h.

Zanjado ayer jueves el selectivo fijado por la Real Federación Española de Piragüismo (RFEP) para decidir el titular provisional de su K1 200 en los Juegos Olímpicos de Tokio, con triunfo incontestable del betanceiro Carlos Arévalo, en la mañana de hoy viernes arrancaba en el mismo escenario, el embalse asturiano de Trasona, el proceso de cribado de los cuatro integrantes del K4 500 llamados a pelear por el oro en la gran cita japonesa.

El catalán Saúl Craviotto, bicampeón y tetramedallista olímpico, el zamorano Carlos Garrote, campeón del mundo de K1 200 en 2018 y último bronce en dicha prueba, y los gallegos Arévalo y el viveirense Cristian Toro, compañero de Craviotto en el K2 200 que se colgó el oro en los últimos Juegos, abrieron la lucha en la que también participan el actual campeón olímpico en el K1 1.000, el balear Marcus Walz, y el cangués Rodrigo Germade; los dos últimos, únicos coprotagonistas de las tres platas mundialistas encadenadas por España en el presente ciclo olímpico.

Craviotto, Garrote, Arévalo y Toro pararon el crono en 1.24,067 en la primera de las dos series contrarreloj de las que dispone cada una de las tres combinaciones de los seis palistas enumerados para ganar el selectivo. Mañana sábado Arévalo y Toro volverán a salir al agua junto a Craviotto, como el betanceiro presente en las tres tripulaciones alternativas diseñadas por los responsables técnicos del K4 500 español, con Walz como nuevo compañero. El domingo será el turno del barco impulsado por Craviotto, el marca en las tres combinaciones en lid, Walz, Arévalo, siempre en el papel de tercero, y Germade.