El abogado de un reclamante de la primitiva: «¿Por qué no miraron las cámaras cuando descubrieron el boleto?»

Ezequiel Varela se ha sumergido en el rocambolesco caso de la Lotería de 4,7 millones, y cuanto más ahonda más preguntas le surgen


A Coruña / La Voz

Ezequiel Varela Charlón (Paderne, 1962) es un veterano abogado con despacho en Betanzos que se sumó a esta «aventura» de la primitiva sin dueño en el año 2015, a petición de un cliente de A Coruña. Asegura que se está encontrando aspectos inéditos hasta ahora en su dilatada carrera profesional.

-Han pasado siete años desde el descubrimiento del boleto ganador.

-Eso no ocurre en ningún país desarrollado. Yo mismo he pedido el boleto original y la jueza me lo ha denegado. Yo quería que lo estudiara un perito, pero no pudo ser.

-¿Qué es lo que más le ha llamado la atención como abogado?

-Primero la documentación que se aporta, y que se dé siempre por buena la versión de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas (Selae). Nadie la ha puesto en duda, con la cantidad de irregularidades que hay. Cuando sale a la luz todo esto ya había pasado más de un año. A lo mejor era lo que alguien pretendía, que pasara un año.

-¿Por qué?

-Porque así se evitan las grabaciones de las cámaras de las administraciones de lotería implicadas. Las grabaciones se guardan 30 días.

-Porque se podrían cotejar con los tiempos de sellado y comprobación de las máquinas.

-Así es. Pero en esos 30 días no se hace nada, y luego se espera año y medio. ¿Por qué no miraron las cámaras cuando descubrieron el boleto? Podemos tener sospechas, pero las respuestas las tienen otros. Aquí la complejidad es demostrar quién es el dueño del boleto, que ha pasado por muchísimas manos. La policía científica habla de once huellas en aquel momento.

-Supongo que ese boleto desde entonces se coge con guantes.

-Quiero pensar que sí. Dicen que está en un estado lamentable.

-Ahora la Policía acusa al lotero por contradecirse con cuatro comprobaciones en 16 segundos (y nueve segundos antes hay otras tres comprobaciones).

-Pues yo ese informe lo tengo desde el año 2016.

-¿Y por qué se le acusa ahora?

-¡Ah! Eso me gustaría a mí saberlo. Cuando yo cojo el caso había otro abogado que también llevaba el tema y le dieron una sentencia en la que ya se indicaba que se habían mirado los boletos a tal hora, a tal hora, a tal hora... A mí también, cuando me contesta Selae, me remiten la relación de las transacciones anteriores y siguientes. Eso ya se sabía desde hace mucho.

-¿Entonces por qué se demoró tanto en señalar al lotero?

-Alguien tendrá la respuesta. Ahora surge esta desconfianza en el lotero. Pero a lo mejor ya estaba de antes y ahora se hace pública. En cualquier proceso judicial puede haber alguna irregularidad, o dos a lo sumo, pero en esta coinciden muchísimas irregularidades. ¿Y todas llevan a qué? A que en siete años seguimos sin saber quién es el titular del boleto. Cuando se podía haber sabido mirando las cámaras.

-¿Qué otras vías intentó abrir en su investigación?

-Yo pedí el expediente en Selae Coruña, pero no lo hay, en Madrid sí, ¿por qué? Tú tienes que hacer un certificado de que recibes un boleto. En esos siete días en A Coruña qué pasó con el boleto, vale, no pasó nada, pero habrá un informe sobre eso. Dan un «recibí» pero no hay una fotocopia del boleto. Fíjate que el 10 de julio, cuando dicen que hacen la foto, es también cuando se hace la entrega del boleto en A Coruña. ¿Se hizo aquí la foto? Bueno, obviamente no es de ese día, las pruebas de la científica lo demuestran.

-¿Cómo cree que acabará esto?

-Hasta ahora lo tenía claro, pero a partir de ahora lo tengo más complicado.

-¿Y qué tenía claro?

-Que, dada la situación, no se podría identificar la identidad del verdadero dueño, por lo que sería para el lotero. Ahora ya no.

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