El plumacho acelera por la N-VI

As Xubias, Oleiros y Cambre presentan grandes campos de esta planta que se sigue podando de forma incorrecta


Oleiros / La Voz

El plumacho se ha empadronado en la comarca. Las últimas campañas de sensibilización y el invierno lo habían retirado del primer plano visual, pero este verano ha rebrotado avanzando a gran velocidad por la N-VI. En la salida de A Coruña ya decora el exterior del tanatorio Servisa, el hospital Materno, el entorno del Oncológico, y se ha hecho fuerte junto al colegio Santa María del Mar. Al otro lado de A Pasaxe, la Cortaderia selloana es la dueña y señora de numerosas parcelas a ambas orillas de la carretera, donde ha montado densas colonias ante la Casa Bailly y Villa Concepción.

 La presencia de esta planta estilizada y de cabeza peluda reaparece con fuerza en Iñás, junto al Decathlon y en la otra orilla del asfalto. Aquí la plaga se convierte en un mar de color pajizo que baila al ritmo del viento. A partir de aquí, las grandes poblaciones de plumachos desaparecen, pero no sus ejemplares. Bergondo está salpicado, igual que la entrada en Betanzos, donde recientemente se han desbrozado saltándose los protocolos para minimizar el daño de esta especie. Durante los últimos días se han visto cabezas de Cortaderia en las cunetas, cuando lo que piden las Administraciones es cortar primero los plumachos (su almacén de semillas) en una bolsa y luego sí, proceder a cortarla mecánicamente. Y el momento escogido para hacer la roza tampoco es precisamente el adecuado.

Una burrada

«Es una burrada muy repetida en las Administraciones, hay que rozar cuando la planta no tiene semilla, y si encima no se descabezan, el viento las multiplica», explica Fernando Bandín, portavoz de Fragas do Mandeo, una entidad muy combativa con esta y otras especies invasoras, y a cuyos miembros desespera la relajación de las Administraciones, que muy bien se saben la teoría. Las semillas en manos del viento pueden alcanzar 20 kilómetros.

Bandín denuncia la descoordinación entre los responsables de eliminar esta especie invasora. «No tiene sentido que Audasa se ponga a cortar en el tramo de Abegondo o Bergondo si estos ayuntamientos no lo hacen a la vez, eso es perder el tiempo», añade. Precisamente ataca la negligencia de la empresa que explota la AP-9 para con el plumacho: «Hace años en el tramo hacia Ferrol lo cortaron de tal manera que parecía que había nevado y desde entonces en la parte inferior de los viaductos como Miodelo, Mariñán o Miño han aflorado y allí siguen, en zonas muy sensibles desde el punto de vista medioambiental».

Los ecologistas también piden rozas menos incisivas con la tierra, evitar removerla y dejar las podas con uno o dos centímetros de tronco. «Si se levanta la tierra, es más fácil que las semillas germinen».

Fomento dice que solo se hace una limpieza posterior a las podas en las rozas de las cunetas

A pesar de haberse popularizado que la erradicación del plumacho debe iniciarse por su decapitación, en los últimos días los operarios de Fomento han limpiado las cunetas de la N-VI sin aplicar esta máxima. Las máquinas, de tractor o manual, han arrasado toda la maleza, plumachos incluidos, sin retirar previamente las semillas.

Desde la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia señalaron a este periódico que «estas limpiezas se efectúan usando medios mecánicos e incluyen la posterior limpieza de los restos a fin de garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje». Añaden las mismas fuentes que la lucha contra los plumachos es objeto de campañas específicas «que no se incluyen en los contratos generales de mantenimiento».

Los portavoces del Ministerio de Fomento justifican, por otro lado, que «no existe un protocolo que garantice a día de hoy la erradicación definitiva de esta planta, es un tema complejo y transversal, que afecta a varias Administraciones, así como a la propiedad privada». «La Demarcación de Carreteras es sensible a esta preocupación y ha desarrollado campañas específicas para eliminar esta especie», añaden citando el caso de la AC-12 en la zona de Perillo, además de haber participado en reuniones de carácter técnico «siempre que se le ha convocado». 

Rotura en las vallas

Por otro lado y, con motivo de los desbroces por la N-VI, vecinos de Coirós han vuelto a quejarse de la rotura de protectores en los pies de los quitamiedos. «Ya en otras ocasiones cuando nos quejamos dirían que los quitarían antes del desbroce pero lo siguen haciendo igual, esparcen los trozos por las fincas, por la carretera», explicaron.

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