Los comedores investigados en el área se alejan de la dieta gallega

Los padres dicen que los menús no se ajustan a los hábitos de los niños


culleredo / la voz

La concejala de Educación del Concello de Culleredo, Carmen Varela, se reunió ayer por la mañana con los presidentes de las asociaciones de madres y padres y los tres directores de los colegios Sofía Casanova, Isaac Díaz Pardo y Ría do Burgo. El objetivo era analizar las quejas por el servicio de comedor que gestiona la empresa Col-Servicol, quien ha suscrito ocho contratos con la Xunta para servir la comida en estos centros, otros tres en Cambre y un instituto en Betanzos.

Durante la reunión se minimizó el problema de la falta de higiene y se hizo hincapié en la organización. De hecho, la Xunta avisó a última hora de un cambio en la contratación y comunicó a los centros el 7 de septiembre, dos días antes del comienzo de las clases, que la gestión de los comedores lo realizaría una empresa nueva. Ese cambio de última hora obligó a acondicionar las cocinas, ya que el sistema que utiliza la adjudicataria es llevar la comida en frío y calentarla en unos hornos que hubo que instalar. «Pero la adaptación ha sido mala», indicaron desde la comunidad escolar.

También comentaron que las quejas no se centran tanto en la cantidad de la comida, ya que las raciones son las estipuladas y se adaptan más o menos al consumo de los niños. Las críticas se centraron en la calidad de los ingredientes y en que no se adaptan a las costumbres y la dieta gallega. En este sentido, indicaron que la empresa adjudicataria, que tiene su sede en Málaga, utiliza como base mucho pepino, algo a lo que no están habituados los niños de la comarca. También se quejan de que a partir de las tres de la tarde no hay ningún responsable de la empresa en los comedores.

Tras analizar los problemas, las partes acordaron enviar un escrito al conselleiro de Educación reclamando medidas para solucionar la situación. Además, tras solicitar ayer por la mañana una entrevista con los responsables de la jefatura territorial de la Xunta, recibieron respuesta inmediata indicando que el gobierno autonómico conoce el problema y que ya está tomando cartas en el asunto. Por su parte, desde el Concello de Culleredo dijeron que estará «vigilante» para que el servicio de comedor se gestione de forma correcta.

La empresa adjudicataria asegura que habrá cambios en los menús de este mes

La adjudicación de los servicios de comedor de los colegios Sofía Casanova, Isaac Díaz Pardo y Ría do Burgo de Culleredo; Portofaro, Torrente Ballester y Graxal en Cambre; y del IES As Mariñas de Betanzos a la empresa Col-Servicol, que trabaja por primera vez en Galicia, se firmó el 25 de agosto, lo que ha provocado, según representantes de la compañía, que el plazo para adaptar las instalaciones, formar al personal subrogado y comenzar a prestar el servicio haya sido escaso. De ahí vienen algunos de los desajustes, según explicó esta semana la empresa a los representantes de Cambre.

«Para el mes de octubre ya hay cambios en los menús», declaró el responsable de calidad y seguridad alimentaria de la empresa andaluza, Rafael Durán, tras conocer las quejas de los padres, que atribuye en muchos casos a la «mala prensa» de la denominada línea fría, que supone que la comida se traslada al centro ya preparada y se calienta allí, aunque también ha admitido que se han producido desajustes en el propio servicio. «Los comienzos han sido complejos», admitió.

Algunos padres aseguran que en ocasiones la comida les ha llegado a sus hijos al plato mal preparada e incluso fría, que han recibido mitades de fruta, en lugar de piezas enteras, y que se han producido desajustes importantes en los tiempos que han provocado que algunos usuarios de bus escolar no tuviesen margen ni para cepillarse los dientes.

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