Langosteira, ¿problema u oportunidad?


Esta semana se ha conocido una parte del programa electoral de la Marea Atlántica, las que considera como sus primeras 25 medidas a aplicar. El proyecto supuestamente rupturista recoge buena parte de las ideas ya incluidas en los planes de trabajo de otros partidos convencionales, sobre todo del de Esquerda Unida del 2011 y del manual del BNG. Y entre las novedades, hay algunas ciertamente chocantes. Por ejemplo, la voluntad de incumplir el plan de financiación del puerto exterior, que incluía la obtención de un tercio de los fondos a través de la venta de los terrenos portuarios liberados en las zonas de San Diego, Calvo Sotelo y Batería. Esa venta se ha paralizado de forma temporal debido a la crisis del sector inmobiliario, pero su venta sigue siendo imprescindible para cuadrar las cuentas de la Autoridad Portuaria. «Que se busquen a vida doutra maneira» fue la respuesta de Xulio Ferreiro a la pregunta de cómo atender el coste de una infraestructura clave para el futuro del empleo en la ciudad y su comarca. ¿Es que acaso el Puerto no es parte importante de la ciudad, tanto desde el punto de vista económico como del laboral? ¿No considera la Marea una oportunidad de generar actividad y empleo Langosteira? ¿Cree acaso Ferreiro que es conveniente mantener el tráfico de graneles líquidos y contaminantes en el centro de la ciudad? ¿Es posible que el proyecto de ciudad de futuro ignore la actividad portuaria? ¿No ven oportuno recuperar una superficie importante para el uso ciudadano, como se recoge por ejemplo en el plan diseñado por el urbanista Joan Busquets? ¿Es su propuesta de futuro apostar por el subsidio o habrá oportunidades reales para que la iniciativa privada se convierta, como siempre ha sido, en el motor de la actividad económica de la ciudad y en el generador de riqueza? Y no menos importante: ¿quiere la Marea que esa amenaza latente de casi nueve kilómetros de longitud que es el oleoducto siga cruzando buena parte de la ciudad y afectando a la actividad de los vecinos de los Castros, Monelos, Elviña, Barrio de las Flores, la Grela, Ventorrillo y San José?

La confrontación del modelo económico y las propuestas para reactivar la economía de la ciudad son tan importantes como la sucesión de lugares comunes y propuestas de buenos deseos o tan pintorescas como transformar el museo más visitado de Galicia, el Aquarium, en un centro de recuperación de la fauna marina como el que ya funciona en Santa Cruz.

Ejes de desarrollo. La apuesta por punta Langosteira como generador de empleo y actividad tiene como firmes defensores al resto de partidos y colectivos ciudadanos. La ubicación de la dársena, en el punto más cercano de Europa al canal de Panamá, la convierte en un destino prioritario para acortar los tiempos de traslado de mercancías. Y más si se consuma de una vez el acceso ferroviario. A Coruña ha ido perdiendo en los últimos años buena parte de sus firmas, como el sistema financiero local -Caixa Galicia y Banco Pastor-, empresas como Fenosa, Fadesa y muchas otras que han caído en la crisis. El cambio de modelo y la apuesta por la innovación y la investigación no acaba de llegar y los organismos que deberían ser motores de esa transformación, sobre todo la Universidad, permanecen al margen y solo aparecen a través del esfuerzo individual de algunos de sus miembros por el mal entendido principio del mantenimiento del carácter público de la institución.

Extraños movimientos en la Montaña

La hegemonía del PP en los municipios del interior de la comarca coruñesa va camino de convertirse en absoluta más allá de Betanzos, con Paderne y Mesía como únicas islas rojas rodeadas de gaviotas. Allí donde no cuajan los movimientos ciudadanos, tampoco el PSOE y el BNG, formaciones más tradicionales van a ser capaces de presentarse en todas las circunscripciones. Apenas hay un nuevo partido, Independientes por Aranga, que rompe el sistema monocolor del interior de la provincia, donde se prevé que el PP arrolle y mantenga su vivero de votos. Ello no impide que algunos de los aspirantes a la alcaldía se hayan visto sorprendidos por la cercanía de algunos empresarios con varios alcaldes de esos municipios. Desde el pasado mes de diciembre se suceden las comidas de trabajo en un conocido restaurante de Melide y son muchas las contrataciones efectuadas -de forma directa o en contratos negociados- en las últimas semanas que esos mismos opositores vinculan a esas reuniones privadas. La circulación de dosieres e investigaciones particulares ya está en marcha y son varias las denuncias que se formalizarán en los próximos días para poner en conocimiento de la Fiscalía determinados movimientos. La táctica no es nueva. El PP acaba de usarla esta misma semana en Narón para cuestionar la gestión del alcalde, José Manuel Blanco, de Terra Galega.

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