Bergondo y Sada, en contra de la planta de residuos de Lubre

D. Vázquez BERGONDO / LA VOZ

BERGONDO

En la parcela donde se proyecta la planta, la empresa cuenta con dos casas de madera y almacena maquinaria
En la parcela donde se proyecta la planta, la empresa cuenta con dos casas de madera y almacena maquinaria Marcos Míguez

El proyecto tropieza con la oposición vecinal y política

19 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El proyecto para implantar una planta de almacenamiento, valoración y eliminación de residuos industriales no peligrosos en Obra de Paño, en la parroquia bergondesa de Lubre, ha generado una ola de rechazo en el entorno. Esta iniciativa, promovida por la empresa Celso Núñez, se puso a exposición pública lo que ha llevado a políticos y vecinos a movilizarse en su contra.

Desde el Concello de Bergondo se contrató una consultora externa para analizar el proyecto y en sus conclusiones recogen que varias de las actuaciones incluidas en el estudio de impacto ambiental parten de datos erróneos. En este sentido, cuestiona que se dé por hecho que la parcela, situada al lado de Intega, esté conectada con el saneamiento, cuando no es cierto, y también que se prevea que residuos industriales vayan a parar a una depuradora «pensada para el tratamiento de vertidos urbanos». Incluso se considera «falso» que se considere bajo el riesgo de que sustancias peligrosas puedan llegar a las aguas, cuando según su análisis hay un «insuficiente acondicionamiento de las zonas de almacenamiento de residuos peligrosos» y habrá «gran cantidad de maquinaria pesada, con el consiguiente riesgo de pérdidas de hidrocarburos». «Se indica que las aguas fecales mezcladas con las aguas pluviales irán a un depósito que, en condiciones de alta pluviosidad, puede desbordarse. Estas aguas contaminadas bajarían por la cuenca del río Maior, hacia las fincas de Lubre y más tarde podrían llegar a Sada», indica este estudio que analiza negativamente los datos que aporta tanto de la entrega, como de la clasificación o almacenaje de los residuos.

«A miña casa está a 70 metros, o que queren poñer é como unha canteira, só que para tratar residuos co ruído que iso suporía e o tráfico de transportar segundo as súas previsións 12.000 toneladas ao ano, nunha zona que non hai saneamento e hai un regato próximo, sen contar con que habería alternativas mellores preto en parcelas industriais», explica José Antonio Paz, uno de los residentes en el entorno, que se movilizó junto con otros vecinos para canalizar la preocupación de los afectados y transmitirla al Concello. Este vecino reconoce la unanimidad de los grupos de la corporación en oponerse a la planta, que ha conllevado que aleguen en contra de la autorización ambiental a este proyecto.