Begoña tiene una empresa de camiones cisterna y un salón de té

ARTEIXO

MARCOS MÍGUEZ

Tiene 53 años, es de Betanzos, la empresa de transportes está radicada en A Coruña, y la nueva apuesta hostelera, en el paseo del Balneario de Arteixo

11 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Son dos mundos diferentes. Como la noche y el día. La emprendedora Begoña Teijo es propietaria de una empresa de camiones cisterna y de un salón de té. «La gente que dice que la hostelería es sacrificada no sabe lo que es la logística. Dame cuatro cafeterías y no me des cuatro camiones», asegura con rotundidad. Tiene 53 años, es de Betanzos, la empresa de transportes está radicada en A Coruña, y la nueva apuesta hostelera, en el paseo del Balneario de Arteixo. Cuenta que lo de los camiones es un negocio que ya tenían sus abuelos y que ahora lleva ella. «La idea de dedicarme a otro sector tan distinto surgió el pasado verano. Tuvimos muchísimo trabajo y es una pelea constante porque en el transporte dependes de muchísimos factores, quería algo que, en principio, solo dependiese de mí. Vi que se traspasaba el local y me animé», resume. Tampoco es muy habitual montar un salón de té, pero hay razones de peso. «En mi familia hay mucha tradición. Tenía un tío médico que nunca fallaba a su cita diaria con el té. Era radiólogo en Betanzos e incluso tiene una calle con su nombre, José Fariña. Y lo más especial es que mi hermana es lo único que bebe, le encanta. Mi hijo Mateo le llama La Tía Tití y por eso le puse su nombre al negocio. Es muy importante para mí y está delicada de salud por culpa de una enfermedad rara. Cuando le comuniqué esta idea, me dijo que pensaba que yo era la persona ideal para sacar adelante un proyecto así», relata. En otoño, la propietaria de una empresa de camiones cisterna empezó a servir líquidos en preciosas teteras de estilo british.  

UNA IDEA DE ÉXITO

La empresa de camiones cisterna seguro que seguirá funcionando bien, pero la cafetería La Tía Tití es un éxito total. «En Semana Santa vino gente de fuera que nos comentó que en Madrid no hay un local igual. Muchos nos animan a ampliar, aunque por el momento vamos a cambiar algo la carta de cara al verano y a disponer de un precioso carrito de helados», avanza Begoña. El secreto es la cuidada decoración y una oferta de cocina en la que mandan los desayunos, los brunchs y las meriendas. No es para comer o cenar, es para pasar un rato agradable y tomar algo rico. «La gente nos dice que el local contagia felicidad y alegría». Explica que la carta incluye tres tipos de brunchs, uno, de productos gallegos, dedicado a su hermana, otro, italiano, y un tercero, francés. «El primero lleva cocido, pulpo o filloa; el segundo, tulipas de masa de pan rellenas de espagueti carbonara o tostas de burrata; y el francés, tostadas de cebolla caramelizada con queso Brie o cruasanes rellenos de chocolate», resume. Todos los detalles están cuidados, tanto en lo gastronómico como en lo que respecta a la decoración y puesta en escena. «La inspiración es mi hermana y el hecho de que me encanta la restauración de muebles. Todo con un toque alegre y que transmita paz», sentencia. ¿Y cómo es posible que una persona pueda compaginar día a día dos trabajos tan distintos? «Estoy rodeada de una gente fantástica. En la cafetería, Lourdes, que es genial, y en la empresa, Jorge, que lleva la logística, y Mónica, que se encarga del papeleo. Y hay un aspecto que es fundamental: dedicarle a todo muchas horas. El sofá de mi casa no me conoce», asegura Begoña desde el salón de té La Tía Tití.