El grupo gallego Gestán proyecta una planta para convertir residuos en energía

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ARTEIXO

VÍTOR MEJUTO

Solicita ayudas europeas para sufragar parte de los 20 millones que cuesta su construcción

31 mar 2021 . Actualizado a las 16:53 h.

El grupo Gestán, ubicado en el municipio de Arteixo y especializado en soluciones ambientales para las empresas, se suma al pelotón de empresas gallegas que optan a los fondos europeos del Next Generation EU. La firma quiere poner en marcha una planta para transformar residuos no peligrosos en energía, con capacidad para generar hasta 156.000 MWh al año tratando 54.000 toneladas de residuos sólidos urbanos de todo el noroeste español -plásticos, cartón, papel y materia orgánica, principalmente-. 

La propuesta, que ya ha sido trasladada al Ministerio de Transición Ecológica, exige una inversión de 20,5 millones de euros. Los responsables del grupo estiman que su construcción, además de ayudar a reducir de forma notable los residuos enviados a vertederos, podría generar unos 80 empleos directos e indirectos y creen que podría estar ya en funcionamiento en el 2024 si no se demoran los plazos previstos de tramitación y desembolso de ayudas. 

Ubicación

¿Dónde tienen previsto ubicar la planta? Lo cierto es que todavía no hay coordenadas exactas: «Se barajan distintas ubicaciones», apuntan desde el grupo. Entre esas zonas que se están estudiando se incluyen las áreas afectadas por el cierre de las centrales de carbón en el marco de la estrategia nacional de transición energética. La generación de energía a través del uso de residuos podría suplir una parte de la energía que se consumía antaño con la combustión del carbón. La planta derivaría 25.222 MWh al año a la red convencional y otros 130.571 a una red térmica específica, para los grandes consumidores industriales. 

Impacto

El grupo Gestán, que emplea a unos 180 trabajadores y ya dispone de un centro de tratamiento de residuos en Sobrado dos Monxes, sostiene que el proyecto tiene un doble impacto positivo. Por un lado sustituye fuentes de energía no renovables y por otro da un nuevo uso a los residuos que, hasta ahora, terminaban en vertederos.