Dos puertos huérfanos de boyas

Los fuertes temporales se llevaron por delante las balizas en Langosteira y en la dársena urbana


a cORUÑA / lA vOZ

Dos puertos sin sus boyas guías: la dársena urbana y las nuevas instalaciones portuarias de punta Langosteira. A la primera le falta la señal luminosa denomina del Chino o también la Verde, el puerto exterior, en la costa de Arteixo, se quedó sin la del Pego.

Las balizas «fundamentales para las maniobras de entrada y salida de los buques», según un experto, no están en sus fondeaderos desde finales del pasado mes de abril. Y todo porque los últimos grandes temporales de mar y viento hicieron trabajar tanto las balizas que rompieron las cadenas de acero que las sujetaban a los bloques hundidos.

Las dos boyas quedaron a la deriva y vararon en tierra. La del Chino, en la playa de Mera, y la del Pego, en el arenal de Sabón.

La Verde balizaba, o señalaba, en un principio, el pecio del buque mercante Rytherholl, hundido el 12 de octubre de 1976. Años después, y después de los estudios de los Prácticos del Puerto y de la Autoridad Portuaria, se decidió fondearla más afuera: «Continúa haciendo el mismo cometido pero también ayuda a señalar el verdadero rumbo a los buques que accedan o salgan de los muelles urbanos por el canal del oeste. Otra de sus misiones es guiar los reviros que tienen que hacer los petroleros.

Mientras, la boya del Pego, señala la existencia del bajo que le da nombre: una piedra que se encuentra en las inmediaciones del puerto exterior, «y que está a tan solo cuatro metros de profundidad», indicaron varios técnicos marinos.

A pesar de que los buques llevan equipos de última tecnología, «la presencia de las dos boyas en sus fondeaderos es fundamental».

Reposición

Por esta razón, los patrones y los capitanes solicitan que su reposición se realice cuanto antes.

La Autoridad Portuaria de A Coruña ya cuenta con el presupuesto para realizar las reparaciones oportunas en las dos boyas, una de ellas varada en el muelle de la dársena, y otra, en punta Langosteira.

Los trabajos consisten en mejorar las balizas y el tren de fondeo. Se espera que las boyas estén en su posición en los primeros días de julio.

¿Por qué la señal fondeada en la bahía se bautizó como la del Chino?

Eran las nueve y media del 12 de octubre de 1976. El buque mercante Rytherholl navegaba cargado de fosfatos en medio de un durísimo temporal. Los golpes de mar hicieron que se le corriese la carga, por lo que cogió una pronunciada escora que amenazaba con hundirlo. El capitán quiso refugiarse en A Coruña. Pero ni llegó al dique de abrigo. Los servicios de salvamento acudieron al rescate de la tripulación. No sin dificultades, la operación estaba resultando un éxito. La práctica totalidad de la dotación ya estaba a salvo. Faltaba un hombre. Era el cocinero de a bordo, de nacionalidad china. No quiso ser rescatado y prefirió hundirse con el barco.

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