Arteixo se pone las botas en la fiesta del porco celta

Cerca de mil kilos de cochino se repartieron entre los comensales

Los asistentes disfrutaron de la música con la orquesta Los Príncipes y el grupo Los Revenidos
Los asistentes disfrutaron de la música con la orquesta Los Príncipes y el grupo Los Revenidos

Arteixo / La Voz

Solo había que dejarse llevar por el olor a carne a la brasa para encontrar las carpas de la Romería do Porco Celta en el campo de la fiesta de Arteixo. Eso y la música. No había pérdida. Desde la una de la tarde, la orquesta Los Príncipes amenizó la jornada a los hambrientos comensales que mataban el gusanillo tomando una buena ración de callos. Pero hubo quien ya se levantó con ganas de jarana y no desaprovechó la oportunidad de echarse un baile. Agarrado o suelto. Al gusto del consumidor.

La apertura del salón ya fue harina de otro costal. Nadie se acordaba ya de la música que había dejado de sonar hacía escasos minutos y en la mente solo tenían el delicioso manjar. Asado a la brasa a fuego lento desde las siete de la mañana. Cerca de mil kilos de porco celta que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos para alegría de los comensales y de sus estómagos.

De primer plato, empanada de cerdo celta. Exquisita, según comentaban los paladares. Y de segundo, también cochino, pero a la brasa. La asociación de comerciantes optó este año por no hacerlo al espeto porque quedaba demasiado seco. Por las caras de los asistentes, el cambio debió de ser un acierto. De postre, larpeira y café.

La sobremesa ya fue todo diversión. Los Príncipes volvieron a tocar para amenizar la jornada, pero el broche de oro lo pusieron, sin duda, Los Revenidos. Cerca de 1.200 personas se reunieron ayer en el campo de la fiesta para dar cuenta de los 34 cochinos celtas que se asaron. La asistencia superó la de la edición del pasado año en más de 300 personas y, vista la granizada que cayó, CCA califica la romería de éxito rotundo.

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