El móvil y las redes sociales ya no tienen secretos para los mayores de Aranga

Elena Silveira
Elena Silveira ARANGA / LA VOZ

ARANGA

El programa Reto Rural Digital se puso en marcha en Aranga destinado a personas mayores
El programa Reto Rural Digital se puso en marcha en Aranga destinado a personas mayores

El programa Reto Rural Digital enseña a manejar las nuevas aplicaciones

14 mar 2026 . Actualizado a las 16:08 h.

El móvil de Marité Vázquez era, hasta hace solo unas semanas, un objeto casi decorativo en su casa de Vilarraso, en la zona de A Castellana. A sus 78 años, esta vecina de Aranga tenía un dispositivo que sus hijos le habían comprado pero que ella limitaba a una única función: «Só para facer chamadas». Su caso no era aislado. Como ella, muchos mayores del medio rural de la comarca coruñesa conviven con una tecnología que sienten ajena, una barrera invisible que el programa Reto Rural Digital se ha propuesto derribar. Así, desde el 3 de febrero y hasta principios de este mes de marzo, el local anexo al CEIP A Castellana se convirtió en un laboratorio de aprendizaje en nuevas tecnologías para personas mayores. En sesiones de 11.00 a 12.30 horas, el Concello de Aranga impulsó esta formación gratuita para garantizar que «ninguén quede atrás no acceso á tecnoloxía no entorno rural».

Soledad digital

Para los alumnos que asistieron a este curso, aprender a manejar el smartphone no ha sido una cuestión relacionada con el ocio o por curiosidad, sino que detrás está una motivación afectiva. Isabel Leira, de 73 años, explica con una sonrisa que ahora ya sabe borrar mensajes y, sobre todo, usar la cámara para algo más que recibir llamadas. «Una de mis nietas la tengo en casa, pero otro está en Huelva y otra en Sevilla, repartidos por toda la geografía», relata Isabel, quien se confiesa ahora «encantadísima» al poder estar más en contacto con sus hijos y nietos. «Me llaman ellos o lo hago yo. Y usando la cámara para verlos al tiempo que hablamos», explica con orgullo.

Esa conexión emocional es la que mejor define el éxito del curso. Rocío García, coordinadora de la formación, confirma que lo que más gustó a los asistentes «foi o tema do uso das redes sociais, a formación sobre as chamadas fraudulentas, que están recibindo de forma constante, e, sobre todo, saber como facer as vídeo chamadas». Según García, el uso de la cámara para «mirar os seus recordos» ha sido una constante, pero destaca una historia por encima de todas: la de una alumna que pudo ver y hablar al mismo tiempo con su hijo a través de la pantalla tras mucho tiempo sin verlo. «El está lonxe e levaba moito tempo fóra, polo que non coinciden moito. Aprendeu aquí a facer as vídeo chamadas. E o mellor para eles é que, tendo esa aplicación, sae gratuíto», relata la coordinadora.

Un aprendizaje práctico

Durante las jornadas, los participantes no solo perdieron el miedo a las pantallas, sino que adquirieron herramientas de autodefensa digital, como la verificación de noticias falsas (fake news) y la navegación segura para evitar estafas. El planteamiento ha sido eminentemente práctico, adaptándose al ritmo de cada persona. Como reconoce Marité Vázquez tras asimilar tantas instrucciones: «O caso é que teño que practicar, porque son moitas novidades».

Desde el Concello valoran positivamente una iniciativa que pone el foco en los colectivos con más dificultades —mayores, mujeres y personas desempleadas del medio rural— para «achegar as competencias dixitais á veciñanza». Con esta acción, el municipio se suma a la estrategia de garantizar que el acceso a la tecnología sea un derecho, y no un privilegio que dependa del lugar de residencia. Los mayores de Aranga, escriben ahora con el dedo sobre una pantalla táctil.