El conserje sonriente de Abegondo se jubila

Maruja Campoviejo A CORUÑA

ABEGONDO

El homenajeado, Leo Bermúdez Fernández (en el centro de la imagen con camisa blanca y pelo canoso), rodeado de gran parte de los trabajadores del Concello de Abegondo durante la comida que celebraron en el restaurante El Pantano con motivo de su jubliación.
El homenajeado, Leo Bermúdez Fernández (en el centro de la imagen con camisa blanca y pelo canoso), rodeado de gran parte de los trabajadores del Concello de Abegondo durante la comida que celebraron en el restaurante El Pantano con motivo de su jubliación.

Leo Bermúdez cuelga las llaves del pabellón municipal tras más de dos décadas viendo crecer a varias generaciones

03 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay rostros que acaban formando parte de la historia de un municipio y el de Leonardo Bermúdez Fernández, más conocido por todos como Leo, es uno de ellos. Aunque nació en Carral allá por 1961, el amor lo llevó hasta Abegondo hace 35 años y allí se quedó para siempre. Desde principios de los 2000, el pabellón municipal ha sido su segunda casa, primero como monitor y luego como ese conserje de sonrisa perenne. A pesar de sus problemas de visión, a Leo nunca se le escapó un detalle; lo que más le emociona es haber sido testigo del paso del tiempo: «Es sorprendente ver a esos niños que llegaban con tres añitos convertidos hoy en hombres hechos y derechos», comentó con nostalgia. Para celebrar su jubilación, la gran familia del Concello se citó ayer en el restaurante El Pantano. Allí, entre anécdotas y buenos deseos, no faltó el alcalde, José Antonio Santiso, que quiso agradecer personalmente a Leo su dedicación y ese talante que lo ha hecho tan querido entre sus compañeros. Ahora toca cambiar el ritmo y entregarse a un merecido descanso.