La alcaldesa aparta al edil Francisco Díaz y releva a cinco de los ocho miembros de la Comisión Asesora del Pepri
06 ago 2026 . Actualizado a las 22:37 h.La decisión del Ayuntamiento de A Coruña de renovar de forma casi íntegra la Comisión Asesora del Pepri (Plan Especial de Protección e Reforma Interior) ha abierto un nuevo frente en la crisis interna del gobierno socialista de Inés Rey. Lo que oficialmente se presenta como una actualización de los órganos municipales ha supuesto, en la práctica, el relevo de tres de los ocho integrantes y la cobertura de otros dos puestos vacantes por jubilación de la comisión encargada de informar sobre las actuaciones urbanísticas en la Ciudad Vieja y la Pescadería.
Entre los sustituidos figuran el propio concejal de Urbanismo, Francisco Díaz Gallego, que deja también la presidencia del órgano, y la técnica Yolanda Teixido, ambos sustituidos por la directora del área, Gloria de la Montaña Alcántara, y por el funcionario Óscar Peña, respectivamente.
La remodelación se aprobó en una junta de gobierno local urgente y extraordinaria celebrada en pleno mes de agosto, una convocatoria que sorprendió incluso a algunos de los propios afectados. Junto a ellos también dejaron de formar parte de la comisión Alfonso Díaz Revilla, Felipe Arias y Ana Debén (estos dos últimos ya habían causado baja del organismo en su día por haberse jubilado), cuyos puestos pasan a ocupar Xosé Lois Ladra, Antonio Corrochano y Alberto Vázquez Aguilar. Además, se incorpora como secretaria de la Comisión Sagrario Ron. Los dos representantes designados por la Xunta permanecen sin cambios. La Comisión del Pepri había mantenido durante años una composición prácticamente estable, con renovaciones puntuales únicamente al inicio de cada mandato o cuando se producía una jubilación o un relevo técnico.
Justificación oficial
La explicación oficial del Ayuntamiento se limita a señalar que «tal y como se motiva en el informe, es necesario realizar la actualización de la composición de diferentes órganos», añadiendo que la alcaldesa, en ejercicio de sus competencias, procedió a renovar los nombramientos no solo del Pepri, sino también de otros trece organismos y entidades municipales, aunque en casi todos los casos derivados de la marcha de la concejala Noemí Díaz.
Carta de despedida
En un correo electrónico remitido a los miembros de la comisión y a responsables de Patrimonio de la Xunta, Díaz Gallego expresa su «más absoluta disconformidad» con una decisión que asegura se adoptó «sin el conocimiento de la concejalía de Urbanismo». El edil sostiene que los cambios «carecen de sentido» y considera que afectan a dos de los pilares sobre los que, a su juicio, se había sustentado el trabajo de la comisión durante la última década, como son «su independencia y buen hacer». Afirma desconocer las razones de la remodelación y recuerda que el órgano había mantenido una línea de trabajo estable «pese a haber servido a gobiernos de diferente signo político en los últimos diez años».
Díaz Gallego, que mantendrá su puesto como concejal, también destaca que la comisión había emitido durante estos años sus dictámenes «con fundamento, por unanimidad y con criterios firmes», defendiendo el patrimonio histórico de la ciudad con independencia de los distintos gobiernos municipales. En su despedida, que cristaliza un cisma ya evidente, agradece expresamente el trabajo realizado por los miembros relevados.
Proyectos sensibles
La renovación coincide con la tramitación de varios expedientes urbanísticos de relevancia dentro del ámbito del Pepri, entre ellos la posible transformación en hotel del antiguo edificio de la congregación religiosa de María Inmaculada, en Puerta Real, un proyecto cuya viabilidad urbanística debería ser informada por esta comisión. Distintas fuentes consultadas consideran llamativo que un órgano cuya composición apenas había variado durante una década sea renovado casi por completo, después de haber emitido informes contrarios al respecto, ya que en el PXOM se contempla un uso dotacional público para ese edificio. La remodelación también coincide con el reciente dictamen desfavorable de la comisión al proyecto de transformación de las lágrimas de San Roque.
Los cambios en la comisión se enmarcan también en un momento en el que el peso político dentro del gobierno local del primer teniente de alcalde y concejal de Economía e Planificación Estratéxica, José Manuel Lage Tuñas, es cada vez mayor. Su creciente protagonismo en la coordinación de las principales decisiones municipales corona una etapa marcada por dimisiones, ceses y enfrentamientos internos.
La primera gran fractura llegó a finales del 2020 con la retirada de competencias a Eva Martínez Acón, entonces concejala de Empleo y secretaria local del PSOE. En marzo del 2022, el entonces concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, renunció a su acta tras discrepancias sobre la coordinación de proyectos estratégicos. Ese mismo año también abandonó la corporación Mónica Martínez, edil procedente de Ciudadanos. El pasado 26 de junio, la dimisión de la concejala de Infraestruturas e Mobilidade, Noemí Díaz, obligó a una nueva reorganización del ejecutivo municipal y al regreso de Jesús Celemín a la corporación.