La crisis de PSOE y BNG en A Coruña deja en el aire el parque del Agra y As Xubias

David García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Vista de la zona de As Xubias, pendiente de una regeneración urbanística.
Vista de la zona de As Xubias, pendiente de una regeneración urbanística. Eduardo Pérez

El presupuesto servirá al gobierno local para gestionar hasta las elecciones

24 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El anuncio del BNG de romper los acuerdos de investidura y del presupuesto deparan un nuevo escenario político en A Coruña en el que el PSOE no tendrá asegurada la mayoría en el pleno. Hasta las elecciones municipales quedan por delante 10 meses en los que la posibilidad de que se produzcan pactos entre ambas formaciones se antoja difícil de vislumbrar.

Sin embargo, en el cajón quedaron a medio camino algunos asuntos de relevancia para la ciudad, principalmente en materia urbanística y de movilidad, pero también en el ámbito económico e incluso en el cultural y el social. En todos ellos el gobierno local necesitaría apoyos en el pleno para poder sacarlos adelante por estar en minoría —el PP tiene 12, por 11 del PSOE—. La nueva postura del Bloque tampoco hace pensar en un giro hacia la derecha en busca de apoyos, ya que los socialistas siempre dejaron fuera de las negociaciones a los populares.

Uno de los asuntos pendientes más destacados por su relevancia y simbolismo es el parque del Agra, que en mayo el PSOE y el BNG desbloquearon tras 40 años de reclamaciones vecinales. El paso adelante tuvo solo carácter inicial y ahora es necesario modificar el PXOM en este ámbito para que se pueda desarrollar con viviendas y zonas verdes, estas últimas, la mayor exigencia de los vecinos de uno de los barrios con mayor densidad de población de Europa.

El Bloque voto sí a la modificación urbanística, pero condicionó su apoyo cuando vuelva al pleno a que se apruebe un plan de mejoras para el barrio, algo a lo que el gobierno local se mostró favorable. Además, el Agra cuenta con el factor de que es un lugar en el que los partidos saben que se juegan muchos votos en las urnas. 

As Percebeiras y parque de Oza

El parque del Agra no es la única zona de la ciudad pendiente de una actuación urbanística de calado y que con la nueva situación aumenta la incertidumbre sobre su futuro. As Xubias sigue aguardando su regeneración después de que el PSOE y el BNG aprobasen hace un año (después de que el Bloque introdujese algunos cambios) el convenio entre el Ayuntamiento y Castro de Oza, empresa participada por el fondo suizo Ginkgo Advisor y que tiene al prestigioso arquitecto David Chipperfield como encargado de diseñar la transformación del litoral desde la playa de Oza hasta A Pasaxe con la construcción de vivienda y la creación de zonas públicas.

El gobierno local y el equipo liderado por Chipperfield llevan meses avanzando en la tramitación administrativa de este proyecto, que requiere de una propuesta de ordenación del ámbito y de una modificación del planeamiento. La intención del PSOE era tramitarlo en la segunda mitad de este año, pero con la proximidad de las elecciones las opciones de que vuelva a contar con el respaldo nacionalista se reducen. 

Estos desarrollos urbanísticos requieren siempre de una tramitación específica, como una modificación del planeamiento o un plan especial, trámites en los que el BNG habitualmente trata de introducir algunas modificaciones sobre el planteamiento del PSOE. Así lo advirtió también hace un año cuando ambos aprobaron el convenio para el proyecto del parque de Oza, que prevé un millar de viviendas, incluidas tres torres de 17 plantas. Estas constituyen uno de los principales motivos por los que el acuerdo fue recurrido en los juzgados por un grupo de vecinos del barrio, de ahí que su tramitación pueda ralentizarse. 

En una situación no muy diferente se encuentran As Percebeiras, donde están suspendidas las licencias hasta enero —por segundo año consecutivo—. El gobierno local trabaja en una revisión del planeamiento para conciliar los derechos edificatorios de los propietarios del suelo y la aceptación vecinal. Además, el futuro de la zona también se decide en los juzgados, en los que se recurrieron ambas suspensiones de licencias y el silencio administrativo ante el último proyecto presentado. Por el momento, la Justicia dio la razón al Ayuntamiento en dos de los procesos y falta por resolverse la paralización de permisos que todavía está vigente. 

Sin cuentas nuevas

El pacto de investidura señala que en septiembre se deberán iniciar las negociaciones presupuestarias, pero tras la ruptura del Bloque y la proximidad de las elecciones municipales está virtualmente descartado que las conversaciones lleguen a iniciarse. Esto impedirá incorporar nuevas inversiones, pero en las cuentas de este año figuran proyectos que no dará tiempo a ejecutar antes de enero y que se podrán prorrogar para el 2027.

La ordenanza de terrazas, medio año pendiente de su aprobación definitiva

El PSOE y el BNG acordaron una ordenanza para la regulación de las terrazas de los establecimientos de hostelería y su aprobación inicial se produjo en febrero. Desde entonces, no se trasladaron avances para su visto bueno definitivo.

En caso de que regrese a pleno, el texto puede que cuente con algunas modificaciones, ya que la propuesta inicial recibió alegaciones por parte de la hostelería, alguna asociación vecinal, particulares y el PP.

La regulación de terrazas, que incluye numerosos cambios y una serie de normas específicas para la plaza de María Pita, de la que se eliminan las peceras, es un asunto en el que el Bloque demostró mucha insistencia —estaba incluido como parte del pacto de investidura— y el gobierno municipal podría intentar llevarlo a pleno para examinar la respuesta del BNG.

Otro asunto que previsiblemente no se llegará a concretar será la regulación de los vehículos de transporte con conductor (VTC). El BNG planteó la redacción de una ordenanza, mientras que el PSOE lanzó en enero una consulta pública para la recogida de sugerencias y propuestas por parte de ciudadanos y colectivos como paso previo a la creación de una normativa propia para estos vehículos. La licencia que poseen es para realizar servicios interurbanos, pero en noviembre del año pasado había 123 sanciones tramitadas en la ciudad por incumplimientos.