Candela Pedreira: «Nací en San Juan y mi madre escuchó los fuegos desde el hospital»

A CORUÑA

Candela Pedreira, meiga mayor 2026
Candela Pedreira, meiga mayor 2026 Ángel Manso

La meiga mayor de este año defiende la vigencia de su nombramiento y hace valer la contribución de la asociación a la pervivencia de la fiesta

21 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Nació la madrugada del 24 de junio del 2009. Cumple 17 años la noche de San Xoán. En el momento en que la gente suele saltar la hoguera, ella vino al mundo en el materno. «Mi madre siempre cuenta que estaba en el hospital y escuchaba los fuegos artificiales», destaca Candela Pedreira Vidal, la meiga mayor del 2026 de la Asociación de Meigas del San Juan. «La convocatoria del certamen me la envió la madre de una amiga que sabe que me gustan esas cosas. Me puse en contacto con los organizadores y me gustó la idea y me presenté. Mi madre, que es de Monte Alto, se puso a llorar cuando escuchó mi nombre», recuerda esta joven que vive en Arteixo, estudió en el colegio Franciscanos y ahora cursa primero de bachillerato en el IES Salvador de Madariaga, el Masculino. Habla con seguridad y demuestra que tiene muy claras las ideas. No rehúye opinar sobre la vigencia del concepto meiga y sobre si es un tipo de tradiciones que se quedaron antiguas. «Me produce tristeza que desde el 2016 nos quitasen la posibilidad de desfilar con las carrozas por el paseo marítimo y el encendido oficial del fuego en la playa de Riazor. No lo veo nada antiguo, es como decir que las falleras o la Feria de Abril de Sevilla lo son. Díselo a un valenciano o a un sevillano. Creo que están despreciando algo que costó conseguir y que fue decisivo para que la fiesta sea lo que es hoy», reflexiona. 

Pasión por el baile

Estos días no para. «Disfruto de todos los eventos y se me está pasando demasiado rápido», apunta. Acabó el curso y el año que viene se graduará. «No tengo claro lo que voy a estudiar, es posible que Psicología o a lo mejor Arquitectura. Lo que más me gusta es bailar y, en especial, la danza comercial. Iba a Danza 10, pero lo dejé porque entre los estudios y lo de meiga me quedé sin tiempo suficiente». Estar con la familia y con los amigos son sus mejores momentos. Otros años fue a Riazor a ver los fuegos artificiales (como los que escuchó su madre cuando nació) y el ambiente. «Es que además de ser la noche más mágica del año coincide que es mi cumpleaños. Creo que soy la primera meiga de la historia que nació justo el 24 de junio», se aventura. Conchita Astray, organizadora de este asunto, aclara que Candela es la segunda. «Alejandra López Méndez, meiga del 2001, también nació ese mismo día». 

Churrasco más que sardinas

Dice que le gustan las sardinas y que estos días las va a probar. «Pero soy más de churrasco si tengo que elegir, pero las dos cosas me encantan», confiesa. Seguro que no dejará de grabar vídeos y hacer fotos con su móvil. «Me gustan las redes sociales. Suelo estar en Instagram y TikTok. Intento ser creativa en lo que publico». La música forma parte de su día a día y dice que escucha de todo, «desde bachata hasta pop». También es muy fan de ir a conciertos, aunque tiene una espinita, que no de sardina, clavada. «Me quedé con ganas de ir a uno de los conciertos de Bad Bunny. Pero los últimos meses estuve en los de Quevedo, Eladio Carrión o Duki», relata. Le pregunto por un tema que le vaya bien a la fiesta de San Xoán. «El reguetón creo que no le pega mucho. Mejor una relajante, pero con buenas vibras de verano y algo de fiesta. Tengo que ver en mi playlist cuál sería la ideal para esa noche», comenta Candela, que vuelve a reclamar más visibilidad. «Como a lo de las meigas no se le da protagonismo, mucha gente piensa que es algo del pasado», se lamenta. Quedamos en El Rompeolas de la calle Manuel Murguía, no muy lejos de las playas que el martes por la noche arderán para celebrar el San Xoán y la llegada del verano. Para ella, a punto de cumplir los 17, será un estío inolvidable, como el baile de Bad Bunny que la joven no pudo disfrutar en directo. Una meiga mayor todavía menor de edad, pero que se muestra muy segura de sí misma. Un encanto.