La despedida inolvidable de un mesón de Vilaboa

A CORUÑA

Roberto recibió una emotiva despedida en el mesón de Culleredo.
Roberto recibió una emotiva despedida en el mesón de Culleredo. cesar quian

Roberto Pérez dijo adiós a la vida laboral rodeado de su familia y clientes, todos amigos

09 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Es un hombre con un carácter singular, pero muy apreciado por todos. Roberto Pérez Mosquera, que dentro de una semana cumplirá los 65, lo resume así: «A xente me quere, aínda que son un pouco repugnante. O máis grande que me puido pasar foi a despedida, polas mostras de cariño», comenta el propietario del mesón O Lagar de Vilaboa. Cerró el local y empieza a disfrutar de la jubilación, como indica en la simpática camiseta que lució en la fiesta de despedida. «Despois de tanto tempo cobrándolles as consumicións había que invitar á penúltima», apunta acompañado por su mujer y sus hijos. «Foron 38 anos, dous meses e tres días. O digo coma se fose unha condena, pero foi unha alegría. Certo que houbo momentos bos e outros peores, pero chegamos ata aquí», analiza desde este bar de siempre. Recuerda que, cuando empezó, apenas había edificios y su intención fue montar un negocio con un par de barriles y poner unas tapas y servir unos vinos. Era el 11 de marzo de 1988. «Un amigo comentoume que estaban a construír moito pola zona e que sería bo poñer algunha mesa para dar menús do día. Pouco despois estaba cheo de mesas porque Vilaboa foi cambiando moito», recuerda con emoción. Hace unos años también se convirtió en despacho de loterías, que desde ayer asume una papelería que acaba de abrir enfrente. También dice que va a seguir como lagar porque hay gente interesada en darle continuidad. Ahora está cerrado, pero es más que posible que tenga una segunda vida. Roberto nunca olvidará la despedida del fin de semana y el cariño de todos.