El aeropuerto de A Coruña vuelve poco a poco a la normalidad: «Se demostró que estamos preparados para asumir más demanda»

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

Menos pasajeros, menos vuelos y un aparcamiento provisional ya casi vacío en el regreso paulatino a la rutina en Alvedro

28 may 2026 . Actualizado a las 14:51 h.

La tranquilidad vuelve a ser el ambiente que se respira en el aeropuerto de Alvedro después de 35 días (entre el 23 de abril y el 27 de mayo) en los que la terminal coruñesa se convirtió en el principal nodo aéreo de Galicia debido al cierre del aeropuerto de Santiago por las obras de asfaltado de la pista. Tras semanas de una actividad inusual, el ritmo empieza a rebajarse de forma paulatina en unas instalaciones que llegaron a incrementar su tráfico alrededor de un 70 % respecto a la operativa habitual. El cambio fue evidente desde el primer día. El aeropuerto pasó de gestionar entre 20 y 30 operaciones diarias a superar las 40 y alcanzar incluso picos por encima de las 50 operaciones entre llegadas y salidas en una sola jornada. Más pasajeros, más taxis, más autobuses y más movimiento en una terminal acostumbrada a un volumen notablemente inferior. La vuelta a la normalidad, sin embargo, todavía no es completa. La readaptación se está haciendo de manera progresiva y este jueves aún permanecían en Alvedro algunos vuelos que habitualmente operan desde Santiago. A las 12.30 horas estaba prevista la llegada del vuelo procedente de Palma de Mallorca y, ya por la noche, a las 20.10 horas, la del París-Orly.

También el aparcamiento provisional habilitado junto a la N-550 encara sus últimos días de actividad. A primera hora de la mañana todavía permanecían allí 15 vehículos de pasajeros que viajaron desde A Coruña durante estas semanas excepcionales. El estacionamiento ya no admite nuevos coches, aunque seguirá operativo hasta que sus propietarios retiren los últimos vehículos. «La gente los ha ido retirando, pero hoy, a las 7.30 horas, seguían 15 estacionados. Seguramente vendrán a por ellos a lo largo de los próximos días y el párking se cerrará cuando no haya ninguno», explicaban trabajadores de Aena, que confirmaban además que el autobús lanzadera que conecta el aparcamiento con la terminal continuará funcionando hasta entonces.

Lorena, trabajadora de la empresa Alsa, confirma que este jueves el número menor de viajeros ya se notó en los buses.
Lorena, trabajadora de la empresa Alsa, confirma que este jueves el número menor de viajeros ya se notó en los buses. Ángel Manso

La menor afluencia de viajeros ya se percibía desde primera hora de la mañana en la línea de autobús que conecta el aeropuerto con A Coruña. Lorena, conductora de Alsa, reconocía que el ambiente era mucho más relajado que durante las últimas semanas, aunque recordaba que el momento de mayor movimiento suele concentrarse alrededor de las once de la mañana. «Sí, se está notando el día más relajado, algo que supongo que seguirá igual a medida que avance el día», comentaba mientras esperaba la llegada de nuevos pasajeros. La compañía tuvo que reforzar el servicio durante el cierre de Lavacolla porque muchos días los buses ya salían completos desde el aeropuerto y no podían recoger más viajeros ni en la propia terminal ni en las paradas intermedias. También se reforzó durante este período extraordinario la línea que conecta directamente Alvedro con Lavacolla con más frecuencias y buses, un servicio que este jueves por la mañana ya había recuperado su programación habitual con solo dos enlaces diarios.

También los taxistas empiezan a recuperar la rutina previa a esta situación extraordinaria. Ricardo Fariña, secretario y portavoz de la asociación de taxistas de Culleredo, aseguraba este jueves que el descenso de clientes ya era evidente. «Había miedo de no ser capaces de absorber toda la demanda, pero se reguló con eficacia. Hubo alguna espera en determinados momentos por la llegada de congresistas o de varios vuelos a la vez, pero no fueron muy largas y se dio un servicio eficaz. Se demostró que estamos preparados para asumir más demanda. Podríamos seguir así un año más, pero a lo mejor se enfadan los de Santiago», bromeaba.

Ricardo Fariña, portavoz de los taxistas de Culleredo, valora de forma positiva para el colectivo estos 35 días de trabajo extra.
Ricardo Fariña, portavoz de los taxistas de Culleredo, valora de forma positiva para el colectivo estos 35 días de trabajo extra. Ángel Manso

Fariña detalló que durante estas últimas semanas hubo días con 23 y 24 vuelos operando desde Alvedro y que este jueves «ya se redujeron a la mitad», por lo que la carga de trabajo descendió de forma radical. Una situación que se nota todavía más debido a la desaparición de algunas conexiones habituales como las de Valencia, Málaga o Londres-Gatwick.

Reclamaciones de los taxistas coruñeses

El portavoz de los taxistas de Culleredo también se refirió a las reclamaciones planteadas por profesionales de A Coruña para mantener las medidas extraordinarias habilitadas durante el cierre de Lavacolla. Durante estas cinco semanas se creó una bolsa de refuerzo para permitir la entrada de taxis coruñeses en el aeropuerto: en la parada de la terminal se reservó espacio para diez taxis de Culleredo, cinco de A Coruña y, a continuación, más vehículos del municipio donde se ubica el aeropuerto. Además, se habilitó una explanada para los 30 taxis coruñeses que se iban turnando mediante un listado.

Fariña insistió en que aquel acuerdo tenía carácter excepcional y únicamente buscaba organizar el servicio durante el cierre del aeropuerto compostelano. «No entiendo ese interés continuo por prestar servicio en el aeropuerto cuando en A Coruña tienen la estación de tren, la de buses, hospitales y multitud de paradas», señalaba. En este sentido, pidió a los profesionales coruñeses «que atiendan su municipio y solucionen las esperas que suelen tener en la estación de Renfe». «Allí se pueden hacer carreras muy buenas y hay situaciones con 50 y 60 personas esperando por un taxi. Que atiendan primero lo suyo», concluía.

Vuelos pendientes de reajustar

Desde el aeropuerto también destacan la capacidad de respuesta de toda la infraestructura durante estas semanas de máxima exigencia. En este sentido, trabajadores de la terminal explicaban que el regreso a la operativa habitual debe hacerse de manera gradual porque todavía quedan vuelos pendientes de reajustar. «Este jueves, por ejemplo, llegarán el de Palma de Mallorca a las 12.30 y el de París-Orly a las 20.10 horas. Mañana saldrá el de Sevilla por la noche y el sábado, el de Tenerife Norte. Se va reajustando la operativa poco a poco, porque no todo se puede trasladar a Santiago de golpe. Por ejemplo, un pasajero que embarcó aquí y dejó su coche en el párking no lo puedes llevar a Santiago y que tenga que venir a A Coruña para recogerlo», explicaban.

Los mismos trabajadores destacaban además la respuesta de toda la plantilla y el buen funcionamiento general de las instalaciones durante este período. «La terminal respondió muy bien y todos los trabajadores hicieron un esfuerzo para que funcionase lo mejor posible. No hubo grandes incidencias o problemas. Se podía hacer y se hizo», resumían.

Todo ello en una de las épocas más delicadas para Alvedro debido a la habitual niebla. «A pesar de que es la época en la que se producen más cancelaciones, tan solo ocurrió esta situación dos días con tres desvíos de vuelos», apuntaban.

En tierra, por la niebla

Josefina Díaz, su marido y su hija fueron precisamente una de las familias afectadas por una de esas incidencias. El pasado martes tenían previsto un viaje, pero la niebla obligó a cancelar la operación. «Teníamos el vuelo a Madrid a las 8.30 de la mañana para coger el enlace a Caracas. Debido a la niebla se canceló y la compañía nos lo movió para hoy. Por suerte vivimos en A Coruña y nos quedamos en casa, pero supongo que a otros pasajeros les pagarían un hotel u otra opción de traslado a Madrid», explicaba este jueves mientras esperaba de nuevo para embarcar. La jornada amaneció cubierta y Josefina reconocía que volvió a mirar al cielo nada más levantarse. «Hay algo de bruma, pero esperamos que a las 12.40 pueda salir nuestro avión. Nos dicen que están despegando con normalidad porque no es niebla que impida volar», señalaba mientras cruzaba los dedos de la mano derecha.

María Angels García y Luis Iglesias creen que Alvedro tiene potencial y necesita más promoción.
María Angels García y Luis Iglesias creen que Alvedro tiene potencial y necesita más promoción. Ángel Manso

Luis Iglesias y su mujer, María Angels García, conocen bien Alvedro. Viajan entre cuatro y cinco veces al año desde Barcelona a A Coruña para visitar a la familia y aseguran que las cancelaciones por niebla forman parte habitual de sus desplazamientos durante esta época del año. «Casi en el 50 % de los viajes durante esta época sufrimos cancelaciones debido al tiempo. Si no fuera por la niebla, esta terminal no tendría ningún inconveniente», comentaban.

Ambos consideran además que el aeropuerto coruñés tiene capacidad para asumir mucha más actividad. «Todos los vuelos van y vienen llenos. Las compañías cobran lo que quieren porque no tienen competencia. Debería haber más oferta y se ha demostrado que puede asumirla. Creo que al aeropuerto de A Coruña le falta más promoción», defendían.

Aun así, reconocen que el tamaño de Alvedro juega también a favor del pasajero. «Tras bajar del avión ya teníamos la maleta en la cinta transportadora. En Barcelona hemos estado esperando más de una hora y media. Y para hacer la facturación, lo mismo: aquí tardas cinco minutos y, en Barcelona, a las cinco de la mañana, tardas como mínimo 45 minutos», comparaban.