El metal colapsa el centro de A Coruña en su tercer día de huelga y amenaza con más paros en junio
A CORUÑA
Una multitudinaria manifestación bloqueó la avenida de Finisterre a 24 horas de la reunión clave entre los sindicatos y la patronal
27 may 2026 . Actualizado a las 14:15 h.El sector del metal de la provincia de A Coruña celebró este miércoles por la mañana una nueva jornada de huelga que prácticamente paralizó la actividad industrial y sumió el tráfico de la ciudad herculina en un auténtico caos circulatorio. La masiva manifestación, que partió de las inmediaciones del centro de salud de O Ventorrillo con destino a la plaza de Pontevedra, bloqueó buena parte del tráfico en la zona mientras avanzaba hacia su destino.
Desde las once y media de la mañana, la cabecera de la marcha comenzó su avance por la avenida de Finisterre rodeada de un ambiente de fuerte protesta. Las proclamas de los manifestantes y el estruendo de los petardos se hicieron notar hasta tal punto que la vibración de las explosiones hizo saltar las alarmas de varios coches aparcados a lo largo del recorrido.
El impacto sobre la movilidad urbana no se hizo esperar. La movilización obligó a cortar totalmente la circulación en la avenida de Finisterre y bloqueó nudos críticos como el cruce con la ronda de Outeiro y la ronda de Nelle. El colapso se dejó sentir con especial intensidad en las calles secundarias y en los accesos a los barrios del Agra do Orzán y Sagrada Familia, que vieron bloqueadas sus salidas naturales hacia el centro. Ante la gravedad de las retenciones, efectivos de la Policía Local desplegaron a lo largo del recorrido para regular el tráfico, ordenando avanzar y detenerse de forma intermitente a los propios manifestantes con el objetivo de aliviar la saturación de los vehículos atrapados en las vías adyacentes.
A nivel laboral, las centrales sindicales hablan de que el paro está cosechando un éxito incontestable. Los representantes de los trabajadores coinciden en que el seguimiento es total y que la práctica totalidad de las empresas, tanto grandes como pequeñas, han permanecido cerradas. Sin embargo, a pesar de la demostración de fuerza y de que mañana jueves a las 16.30 horas hay fijada una reunión clave con la patronal, el conflicto parece lejos de solucionarse. Los sindicatos ya han ratificado que mantendrán el pulso y ampliarán el calendario de movilizaciones con tres días extra de huelga de cara al próximo mes de junio.
Los portavoces de los tres sindicatos mayoritarios han mostrado su firmeza durante el transcurso de la marcha. Jairo Ares, representante de UGT, justificó la necesidad de anunciar ya los paros de junio como una medida de prevención ante la actitud mantenida por los empresarios hasta el momento. Ares lamentó que, a pesar de la cita de mañana, la patronal ya les ha remitido un correo electrónico solicitando que modifiquen sus plataformas de demandas «sin haber negociado ni el primer punto». En este sentido, Eduardo Camaño, de la CIG, calificó de «irresponsabilidad» la postura empresarial ante las convocatorias de folga y exigió que «ablanden su situación» para sentarse a hablar con seriedad, confirmando además que los piquetes informativos mantendrán su actividad hasta la hora de la reunión. Por su parte, Arturo Julián Vázquez, de Comisiones Obreras, calificó de «contundente» la respuesta de las plantillas con «llenos absolutos» durante las tres jornadas de huelga, instando a los empresarios a tomar nota de la situación para empezar a trabajar de verdad en una solución.
La movilización de este miércoles concluyó sobre las 13.00 horas en la plaza de Pontevedra, donde los portavoces sindicales una intervención pública y leyeron un manifiesto conjunto antes de disolver la marcha, a la espera de lo que suceda en la mesa de negociación de las próximas horas.