Suso Martínez desvela los secretos astronómicos del entorno de la torre de Hércules, en A Coruña

Tamara Rivas Núñez
T. Rivas A CORUÑA

A CORUÑA

Suso Martínez, en una imagen de archivo de una de las visitas guiadas que ofrece a los muelles interiores de A Coruña
Suso Martínez, en una imagen de archivo de una de las visitas guiadas que ofrece a los muelles interiores de A Coruña MARCOS MÍGUEZ

El historiador presenta este martes un ensayo que plantea la existencia de un espacio sagrado prerromano alineado con los solsticios

26 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Un viaje en el tiempo a través de la astronomía y la arqueología es lo que propone el historiador y guía oficial de turismo de Galicia, Suso Martínez, en la presentación de su nuevo libro. El salón de actos de la Autoridad Portuaria acogerá este martes a partir de las 19.00 horas la presentación de su nueva obra, De inscricións e constatacións astronómicas xunto á Torre de Hércules, un ensayo que promete agitar las teorías sobre el pasado más remoto del entorno del faro romano. En el acto de presentación, el autor estará acompañado por el arqueólogo Marco Rivas y por el presidente del organismo portuario, Martín Fernández Prado.

Este nuevo trabajo es el fruto de un proceso de investigación documental y de campo de cuatro años y que supone el regreso de Martínez al panorama editorial tras el éxito cosechado el año pasado con su primera novela histórica, El rey de los Jíbaros. «É un ensaio froito de catro anos de observacións nun espazo ao leste do promontorio da torre de Hércules. Xorde a raíz dunha obra publicada pola Autoridade Portuaria, do profesor Colmenero, onde se suxire a posibilidade de que existise un espazo de carácter simbólico na época prerromana trala aparición dunhas estrañas inscricións», relata.

Tirando de ese hilo, el historiador comenzó a profundizar en el terreno. Según detalla, «partindo desde aí e coa colaboración do arqueólogo Marco Rivas, localizamos non só a inscrición na que podería poñer o nome dunha divinidade galaicorromana, senón tamén documentamos a existencia doutra inscrición con tres grafías estrañas».

La gran aportación del ensayo radica en cómo estas inscripciones cobran un sentido mágico y ritual cuando se analizan bajo el prisma de los astros. Tras documentar minuciosamente la alineación del orto solar, el historiador descubrió una relación astrológica curiosa. «En dúas datas importantes do calendario atlántico da Idade do Ferro, como son o solsticio de inverno e o do verán, prodúcese unha aliñación solar entre esas dúas inscricións. Así, no Samaín o Sol nace nun lugar determinado e aliña as dúas inscricións. O segundo detalle é que no solsticio de verán, que é unha data moi coruñesa, colocándote onde está a inscrición desa presunta divinidade galaico romana, podes ver a saída do sol sobre os petróglifos de punta Herminia», esgrime el historiador.

Esta conexión astronómica obligaría a replantearse por completo la edad de los restos arqueológicos vecinos. «É algo moi suxestivo, pero traduciríase nunha nova datación deses petróglifos, que supostamente serían tardo-medievais, pero poderiamos ter que retrotraernos á Idade do Ferro para datalos», apunta con entusiasmo.

Aunque una de las inscripciones se vincula a un período posterior y podría hacer referencia a REVE, una divinidad galaico-romana, es la otra inscripción en alfabeto no latino la que abre los interrogantes más fascinantes de la obra. Suso Martínez prefiere mantener la cautela propia de la ciencia histórica, pero no oculta la magnitud de lo que plantea en las páginas de este libro: «Non hai certezas ningunhas. O que se ofrece neste ensaio son moitos interrogantes apaixoantes de cara ao futuro. Eses garabatos poderían ser a escritura máis antiga do norte de España e suporían a existencia dun espazo sacral prerromano aos pés da torre de Hércules».

La cita de este martes a las 19.00 horas en la Autoridad Portuaria no es, por tanto, una simple presentación de un libro; es una invitación a mirar el entorno del gran símbolo de nuestra costa con ojos nuevos, guiados por la luz de los solsticios y los secretos que los antiguos dejaron grabados en la piedra.