En Heinze, en O Temple, llegaron a trabajar más de 100 personas
17 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los que tengan recuerdos en blanco y negro se acordarán del primer laboratorio de fotografía en color. Se llamaba Heinze de España y lo instaló en O Temple una empresa alemana en 1973. «Llegamos a trabajar más de cien personas y era algo muy bonito. No cerraba nunca. Había un turno de noche que se encargaba de revelar los carretes. Nosotros entrábamos a las siete y media de la mañana e imprimíamos las fotos», recuerda Victoria Pereira Peña, que entró a trabajar al principio de todo. «Tenía 18 años. Fui la primera en casarme de todos los empleados», relata con emoción. Dice que la empresa cerró a finales de los ochenta por problemas en la gestión y el aumento de la competencia. Esta semana, décadas después, una veintena de extrabajadores del primer laboratorio de fotografía en color volvieron a verse las caras para recordar viejos carretes. «Hace unos meses me encontré a una antigua compañera y nos empezamos a preguntar qué sabíamos de los que habíamos trabajado allí. Decidimos organizar la comida. Fue una alegría grande, estuvimos felices», comenta esta mujer que trabajó en Artús cuando Heinze de España cerró. Hablaron de aquellas máquinas de última generación para entonces que montaron los alemanes, de los cursos que fueron a hacer a Madrid, de los hombres y mujeres que allí trabajaban, desde los que recogían los carretes a los que revelaban en una empresa que estaba «entre Bimbo y Danone», apuntan. Eran otros tiempos.