Los trabajadores se movilizan en A Coruña por salarios dignos y acceso a la vivienda

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Miles de personas participaron esta mañana en varias manifestaciones por el Día del Trabajo, con un mensaje común frente a la precariedad y la especulación

01 may 2026 . Actualizado a las 14:31 h.

Miles de personas salieron este viernes festivo a las calles de A Coruña para reivindicar los derechos laborales en el Día Internacional del Trabajo, en una jornada que estuvo marcada por la convocatoria de varias movilizaciones en distintos puntos de la ciudad casi al mismo tiempo, todas ellas con el objetivo de reivindicar derechos laborales y en defensa de la clase trabajadora. Los actos institucionales arrancaron a las 10.00 horas con la tradicional ofrenda floral en el cementerio civil, organizada por UGT y CC.OO, y a las 11.00, la plaza de Pablo Iglesias acogió un segundo homenaje en el que participó el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro. Un acto que sirvió como antesala de una intensa jornada de movilizaciones.

La concentración más numerosa

La manifestación principal, convocada por UGT y CC.OO, partió desde la plaza de la Palloza un poco más tarde de lo previsto, sobre las 12.20 horas, hasta llegar a la plaza de Ourense, concentrando a la mayor parte de asistentes bajo consignas en defensa de la vivienda, salarios dignos y de los servicios públicos. Según fuentes oficiales del Ayuntamiento, secundaron esta marcha «alrededor de 1.200 personas», unas cifras que distaron mucho de las ofrecidas por los convocantes, que hablaban de unas 4.000 personas.

La marcha puso el foco en la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento de la vivienda y la precariedad laboral con consignas como «goberne quen goberne, as pensións se defenden», o «sanitario cansado, paciene maltratado». En este sentido, Besteiro incidió en que el estado del bienestar nace de la lucha obrera: «Non se entende se non é polo impulso de defensa dos dereitos dos traballadores e das traballadoras». También recordó que las pensiones públicas tienen su origen, precisamente, «da reivindicación do mundo da clase traballadora» y defendió pilares como la sanidad y la educación pública así como la atención a las personas dependientes. Explicó que ahora hay que ampliar ese modelo con nuevas respuestas sociales, especialmente en lo relacionado con la vivienda: «Ten que ser accesible para todos», y remarcó que es una prioridad para los jóvenes y,en concreto, para Galicia. Fue más crítico en cuanto a los salarios: «En Galicia se traballa o mesmo, pero se cobra menos que no resto do Estado». Invitó, antes de unirse a la marcha, a la movilización permanente: «Hai que celebrar o día 1 de maio, pero nunha loita constante para defender ese estado de benestar».

Valoración de los sindicatos

La secretaria general de CC.OO. en Galicia, Amelia Pérez, insistió en que el 1 de mayo es mucho más que una fecha simbólica: «É o día das persoas que madrugan todos os días para levantar este país» y también de quienes «non poden chegar a fin de mes ou os seus salarios non lle dan para ter acceso a unha vivenda digna».

Reivindicó el lema de este año, «dereitos e non trincheiras», y también centro las reivindicaciones en tres ejes: salarios, vivienda y democracia. Denunció la precariedad laboral, la especulación de la vivienda y la falta de respuestas estructurales, insistiendo en que la vivienda es un derecho básico «na que se teñen que implicar todas as Administracións deste país». También hizo un llamamiento a la paz y contra los conflictos globales, rechazando «esas guerras que están masacrando a milleiras de persoas ao longo do mundo».

Por su parte, Cristóbal Medeiros Fernández, secretario general de UGT Galicia, coincidió en los mismos ejes y subrayó la gravedad de la situación social, empezando por la paz: «Non pode ser que haxa guerras que estén matando persoas, é unha aberración que ten que parar xa». En salarios, fue muy directo: «Non pode ser que estés traballando e que non poidas chegar a fin de mes», reclamando «un aumento de salarios para poder vivir e vivir con dignidade». Sobre vivienda, denunció la especulación y los precios del alquiler: «Basta xa de especular cas vivendas», porque es un derecho básico.

Por su parte, el secretario xeral de Sumar Galicia, Paulo Carlos López, reivindicó el Gobierno de «coalición» como la garantía para defender los derechos de los trabajadores y cargó contra el PP, «que vota en contra de 150.000 traballadores ao non convalidar o decreto ley que permitiría prorrogar dous anos os alugueres».

Otras convocatorias

Casi en paralelo a la manifestación principal, otros sindicatos y organizaciones también sacaron sus reivindicaciones a la calle, pero coincidiendo en un mensaje común: la defensa de los derechos laborales, la mejora de las condiciones de vida y la necesidad de seguir avanzando en conquistas sociales. La CIG celebró su propia concentración en la plaza de Vigo bajo el lema «Contra o imperialismo, paz e soberanía. Na Galiza, traballo digno e dereitos», haciendo un llamamiento a «converter este día nunha xornada de loita e mobilización para avanzar en dereitos» y alertando del «medre do fascismo». Según fuentes municipales, fue secundada por unas mil personas. También el BNG participó activamente en la jornada, con su portavoz nacional, Ana Pontón, al frente de la delegación en la ciudad, sumándose a la movilización. Pidió «non dar nin un paso atrás» a la hora de reclamar derechos. Cargó contra el PP por querer limitarlos a la hora de que un trabajador se coja una baja laboral y criticó la precariedad y los «abusos» que sufren muchos empleados, haciendo horas extras gratuitas, con la sanidad pública saturada o la siniestralidad laboral.  

Sobre las 12.30 horas, otra manifestación menos concurrida (unas 250 según datos de la Policía Local) partió desde la plaza de Pontevedra hasta el Campo da Leña, convocada por CGT, CNT, CUT y el Sindicato da Elevación. Bajo el lema «Contra a guerra e o empobrecemento social», denunciaron que las guerras coloniales «agravan o empobrecemento global da clase traballadora» y reclamaron medidas como la reducción de la jornada laboral o la redistribución de la riqueza.

Por su parte, la Central Unitaria de Traballadoras (CUT) incidió en su discurso en la lucha contra el fascismo y el sistema capitalista, señalando en su manifiesto público que «o fascismo é capitalismo, e o capitalismo é o noso inimigo, sempre», y subrayando que «á clase traballadora só pode salvala a propia clase traballadora».