El graznido de la gaviota coruñesa

A CORUÑA

Bañistas y gaviotas en Riazor
Bañistas y gaviotas en Riazor MARCOS MÍGUEZ

Han hecho en Bélgica un concurso muy bizarro en el que los participantes se disfrazan de gaviota para sorprender al mundo con unos graznidos exactamente iguales, pero lo mejor es que ha quedado de segunda una concursante de Vigo

30 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace muchos años, un amigo mío, que nació en una zona del interior de España, llegó a Coruña y quedó fascinado por esa imagen bucólica de los pájaros sobrevolando la orilla del océano. Poco le duró la estampa a mi amigo, que enseguida entendió que esas aves eran unas ratas con alas capaces de llevarte de un bocado el cruasán del desayuno. Las gaviotas tienen mala fama porque los que estamos acostumbrados a convivir con ellas las conocemos a fondo. Las vemos venir con intención cuando empiezan a dar vueltas en la arena alrededor de la toalla y, a la mínima en que te despistas, entran en tu cesto, te remueven todo en busca de esa bolsa de patatas que tienes en el fondo. Dala por perdida. En menos de un segundo, la gaviota volará con ella en su pico y en nada empezará a pelearse con otras por su botín. Claro que si algo tenemos interiorizado en esta ciudad es su graznido. Te levantas por la mañana, abres la ventana de la habitación para ventilar, y los que somos de aquí entendemos esos ruidos agudos que emiten, en un lenguaje que me atrevo a decir que casi comprendemos. No soy quien de imitarlo, que para eso han hecho ahora en Bélgica un concurso muy bizarro en el que los participantes se disfrazan de gaviota, con su pico, sus patas y sus alas para sorprender al mundo con unos graznidos exactamente iguales. Es difícil contener la risa al verlos. Pero lo mejor es que ha quedado de segunda una concursante de Vigo, que clava a las gaviotas. Yo diría a las gaviotas viguesas, porque en esa precisión de sus berridos, me puedo imaginar la rivalidad llevada al extremo entre quienes conocen a las gaviotas de su ciudad. Una gaviota de Coruña tiene su acento abierto («nenoargggg»), muy diferente a la de Vigo, mucho más cantarín y agudo. Hay que hacer un concurso gallego y que gane la gaviota mejor.