Manuel Mosquera, director del Museo de Belas Artes: «Me gustaría traer una muestra de un autor de significación similar a Picasso»
A CORUÑA
Afronta esta nueva etapa con la confianza de heredar un proyecto que funciona y del que ya formaba parte
23 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Apenas ha cumplido diez días como el nuevo director del Museo de Belas Artes de A Coruña. Sin embargo, Manuel Mosquera (A Coruña, 1963) es uno más del equipo, confía en él y sabe qué pasos hay que seguir dando.
—¿Qué tal los primeros días?
—Bien, bien, asumiendo el nuevo papel en el museo y cogiendo un poco de ritmo.
—Formaba parte del equipo de su predecesora. ¿Es bueno que hayan apostado por la continuidad?
—Lo veo positivo. Muchos de nosotros llevamos aquí trabajando muchos años, conocemos internamente el museo. Trabajábamos con la anterior directora, con lo cual también hay cierta continuidad en muchos de los proyectos. Aunque, bueno, aparecerán cosas nuevas.
—¿Le va a dar tiempo a dejar su impronta durante este 2026?
—Va a ser complicado tanto para este año como para mucho del que viene. Cualquier proceso expositivo necesita de un mínimo de un año y medio a dos años.
—¿Nos adelanta alguna muestra?
—Bueno, eso lo prefiero más adelante porque solo llevo una semana... De hecho, hoy por la mañana estuvimos hablando aquí con la Dirección Xeral, con parte del equipo también, sobre proyectos que podíamos desarrollar, pero está todo muy verde.
—Lo próximo que llega, en mayo, es una muestra de Luis Gabú.
—Sí, es un proyecto expositivo que hizo él sobre La Habana durante veinte años. Y una de las partes de la exposición profundiza en el centro gallego de La Habana, que hoy en día es el Teatro Nacional. Entonces, se va a hacer una contextualización de lo que fue ese espacio y su importancia en la cultura gallega.
—Lo que se puede ver ahora es una muestra sobre Rubens, que recuerda al robo de las tablas del pintor en el anterior museo. ¿Fue el mito fundacional del actual espacio?
—Fue importante ese hecho porque, lamentablemente, puso el foco en la situación que tenía en aquel momento el museo. Fue una suerte poder encontrarlas y recuperarlas.
—Que roben un cuadro en un museo es lo peor que le puede pasar a un director.
—Creo que sí. Cada vez que oyes esas noticias...
—¿Pero es fácil? Pasó en el Louvre...
—No, a ver, yo creo que se ponen todos los impedimentos para que no se robe. También es verdad que en robos muy espectaculares como el del Louvre, las personas que lo roban, hacen un análisis importante de la situación. No son sucesos improvisados.
—Después de lo de Rubens, las dos exposiciones de Picasso fueron el siguiente el impulso. ¿Le gustaría volver a tener al pintor malagueño?
—A Picasso nadie le va a decir que no. Pero bueno, creo que el panorama es amplio y hay coleccionistas que tienen buenas obras de otros autores muy significativos y de otras autoras. Entonces, si no de Picasso, sí me gustaría traer una exposición de un autor o una autora de la significación de Picasso. No obstante, también vamos a empezar a trabajar en la remodelación de la colección permanente del museo.
—No todo son las exposiciones temporales
—Exacto, queremos ir incorporando obras que entraron en los últimos años. Dando también otras lecturas. Y eso también es un trabajo bonito, tenemos esa parte de la colección que muchas veces se olvida. Tenemos un fondo de cerca de 6.000 piezas y están expuestas solo mil y pico.
—Donde sí vamos a ver más su sello personal en los próximos meses es en las actividades que programa el museo.
—Durante toda esta etapa en el museo me encargué de todo lo que era la parte de coordinar las actividades. Entonces, tenemos ya programas muy asentados en los que queremos profundizar. Lo que sí, en la parte educativa queremos innovar en las relaciones que ya tenemos con algunos centros educativos. Por ejemplo, estamos trabajando en poder llevar materiales a esos espacios. Colaborar con algunos artistas para estos proyectos y poder hacer un trabajo más allá del museo. Hacer una especie de maleta, ir al centro, poder exponer... Crear vínculos más profundos.
—Y peticiones para la Administración, ¿tiene alguna?
—La verdad es que hay una colaboración muy buena. En general el museo ahora goza de una estabilidad.