Facu Díaz, comediante que participa en el EMHU 2026: «El mundo está en llamas, y nosotros haciendo malabares»

Alejandro García Chouciño
a. g. chouciño A CORUÑA

A CORUÑA

El comediante uruguayo Facu Díaz actuará el sábado en el Teatro Colón
El comediante uruguayo Facu Díaz actuará el sábado en el Teatro Colón

Recala este sábado en el Teatro Colón de A Coruña con el monólogo «No es culpa de nadie»

23 abr 2026 . Actualizado a las 12:54 h.

Facu Díaz vuelve a A Coruña con la misión de convertir el panorama actual en algo desternillante. Su presencia en el Teatro Colón este sábado, dentro de la programación del EMHU, aportará un estilo que navega entre la sátira política y la observación existencial. El cómico confiesa que, aunque está muy acostumbrado a trabajar en dúo con su compañero Miguel Maldonado, el regreso al formato individual ha sido un paso necesario. «El stand-up es todo un reto, porque no deja de ser escribir una hora que hay que defender solo», explica, subrayando su empeño en que cada función sea una «cosa solvente» en una industria que, a su juicio, «está casi en pañales en España».

En la era de la hiperconectividad, el comediante uruguayo observa con recelo la dependencia de los creadores hacia el entorno digital. Define la relación con las redes sociales como un arma de doble filo donde el riesgo es «convertirse en esclavo de los algoritmos». El cómico describe la presión de «tener que darle de comer a una bestia que ni siquiera sabemos muy bien cuánto come y cada cuánto come», una dinámica que a menudo hipoteca la calidad artística en favor de la cantidad.

Su espectáculo, No es culpa de nadie, parte de una premisa que, según el día, no es tan descabellada: el desconcierto ante un colapso inminente. Díaz se pregunta: «¿Quién ha tocado el botón rojo? ¿Quién ha dinamitado todo esto?». Es en ese punto de partida donde el humorista encuentra el material para reflexionar sobre una sociedad que prefiere mirar hacia otro lado. «El mundo está realmente en llamas y nosotros estamos aquí haciendo malabares delante de la gente para entretenerla un ratillo mientras se viene todo un poco abajo», afirma, comparando su labor con la de un «violinista del Titanic». Para él, es un privilegio que el público decida pagar para que «alguien me distraiga un rato, por favor, y que ese alguien seas tú».

En este sentido, Díaz analiza la particularidad del humor en nuestro país, especialmente ante situaciones de crisis internacional. Preguntado por la reacción de los españoles ante amenazas externas o conflictos como el de Israel, destaca esa capacidad casi disociada de responder con memes. «Realmente no sé si es la mejor forma de tomarse las cosas, pero desde luego es muy particular de aquí», afirma, recordando la máxima de Ignatius Farray: «la risa es lo contrario al miedo».

Sobre la llamada cultura de la cancelación, Díaz se muestra reflexivo. Más que temor, percibe «una cautela necesaria». Considera positivo que quienes tienen un micrófono en la mano se detengan a pensar en el lenguaje que utilizan para no ser gratuitos en la ofensa. «Extraigo la parte positiva en la que la gente que tiene un altavoz hace por expresarse de una manera un poco menos hiriente», sostiene.