Los informáticos premian a Virginia Mato, un «referente próximo y necesario», para atraer a las jóvenes a las TIC
A CORUÑA
La profesora de la UDC codirige la cátedra interuniversitaria Aldaba, que lucha contra la fuga de mujeres en las formaciones tecnológicas
21 abr 2026 . Actualizado a las 12:38 h.Es un «referente próximo y necesario». Así valora el Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia (CPEIG) el trabajo desarrollado por la ingeniera y doctora en Informática Virginia Mato, que acaba de ser reconocida con el Premio Ada Byron. Un galardón que valora su compromiso con la difusión y divulgación de esta ingeniería entre las mujeres. «Cuando no participamos en las carreras TIC, el sector pierde una pluralidad de perspectivas esencial que empobrece la calidad de la innovación», sostiene la docente, que también es codirectora de la Cátedra Aldaba-WIB, que comparten la Universidade da Coruña (UDC) y la Universidade de Vigo (UVigo), y cuya meta es impulsar iniciativas que contribuyan a dar visibilidad a las mujeres en el mundo tecnológico. «Con su ejemplo inspira a niñas y jóvenes, animando vocaciones y mostrando a las familias que hay modelos a seguir. Premiarla es un paso más para desmitificar la profesión y fomentar una sociedad más diversa e inclusiva», argumenta el colegio.
Virginia Mato Abad (1982) es natural de A Coruña, pero se trasladó a Padrón siendo muy niña. Es ingeniera informática (2007) y doctora en Informática (2011) por la Universidade da Coruña (UDC). La fuerte caída de la presencia femenina entre las nuevas incorporaciones a los grados más técnicos ha motivado la necesidad de la cátedra que codirige. Hacer llegar la informática a todos, con el fin de que no se pierden vocaciones científicas y tecnológicas entre las mujeres, es su objetivo. «No se trata de una solución rápida, sino de una carrera de fondo. Creo que se está produciendo un cambio progresivo, ya que la percepción de la tecnología está evolucionando y la sociedad empieza a entender que el talento no tiene género. Hay un interés real en las generaciones jóvenes y en sus familias, pero debemos ser realistas. Se requiere tiempo, no basta con despertar la curiosidad hoy. El desafío es que el interés se mantenga y madure hasta el momento en que las jóvenes deban elegir su futuro profesional. No es un cambio instantáneo, pero los avances que observamos hacen que sea optimista», asegura.
Según su experiencia docente, se ha pasado de una visión más tradicional a un perfil más transversal de la informática, presente en todos los sectores, lo que se refleja también en la formación con áreas en las que cada vez tienen mayor peso específico la inteligencia artificial, la ciencia de datos o la ciberseguridad. «Trasladamos a los estudiantes una mayor conciencia del impacto real que tiene la tecnología en la sociedad. Ya no se trata solo de desarrollar herramientas, sino de entender para qué se utilizan y cómo influyen en ámbitos tan diversos como la salud, la educación o la sostenibilidad», indica. De cara al futuro, Virginia Mato destaca que todo apunta a que la profesión evolucionará hacia perfiles aún más interdisciplinarios, con una combinación de competencias técnicas y habilidades como la adaptación, la creatividad o la capacidad de análisis. «La irrupción de la inteligencia artificial generativa supone un reto que está transformando la forma en la que se aprende y se trabaja, obligando a reformular metodologías docentes y a poner más énfasis en la comprensión, el pensamiento crítico y el uso responsable de estas herramientas. Es una profesión en constante transformación y adaptación», añade.
Más allá de su faceta académica, Virginia Mato destaca por su compromiso social como codirectora de la cátedra interuniversitaria. Los datos recogidos por el barómetro que realizan expresan que en los últimos cinco años la matriculación femenina en primer curso ha oscilado entre el 12 % y el 19 %, este último dato alcanzado en el curso 2023/2024 siendo la mayor matriculación femenina desde que se implantó el grado, aunque la representatividad se eleva varios puntos si se incluye a las alumnas matriculadas en los grados de Ciencia e Enxeñaría de Datos y de Intelixencia Artificial. «El objetivo es avanzar hacia una representación más equilibrada, donde la presencia de mujeres en las titulaciones TIC refleje realmente el talento disponible en la sociedad. Es un proceso gradual, pero cada pequeño incremento ya es un paso en la dirección correcta», indica.
Esta baja representación femenina, recuerda Virginia Mato, implicaciones graves en el mercado laboral: pérdida de talento y competitividad. «Una tecnología avanzada nace de equipos diversos y representativos. También se perpetúan los sesgos en la tecnología al no responder a las necesidades de toda la sociedad. Y, finalmente, una brecha de oportunidades laborales y económicas, ya que las mujeres quedan desplazadas de un mercado laboral con alta demanda y excelentes proyecciones», asegura. Mato recogerá la distinción en la gala de la XVIII Noite da Enxeñaría en Informática de Galicia que se celebrará el 12 de junio en Santiago.