El Último de la Fila busca ubicación alternativa en A Coruña tras descartarse Riazor

DAVID GARCÍA A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El Morriña Fest se celebró en el estadio de Riazor en el 2022
El Morriña Fest se celebró en el estadio de Riazor en el 2022 Eduardo Pérez

El concierto, previsto para el 13 de junio, coincide con una posible participación del Deportivo en el «playoff» de ascenso

18 abr 2026 . Actualizado a las 17:28 h.

El concierto de El Último de la Fila programado para el 13 de junio en A Coruña busca una ubicación alternativa después de haberse descartado su emplazamiento original, el estadio de Riazor. Esto se debe a la incompatibilidad de desarrollar este espectáculo ya que coincide con una posible participación del Deportivo en el playoff de ascenso a Primera División, que se disputará entre el 7 y el 21 de junio. «Se ha trasladado a los promotores la necesidad de buscar un espacio alternativo», explican fuentes municipales sobre la situación actual del concierto a menos de dos meses de su fecha prevista y con casi la totalidad del aforo, cerca de 25.900 entradas, cubierto. De hecho, a finales de mayo del año pasado, cuando salieron a la venta los pases, en las primeras horas ya se habían despachado más de la mitad y actualmente solo quedan billetes disponibles en algunas zonas de Preferencia, Marathón y Tribuna, todas ellas en el anillo superior.

El concierto de El Último de la Fila se enfrenta al reto de encontrar una solución satisfactoria con un estrecho margen de tiempo. Lo más complicado es hallar una ubicación que dé respuesta al alto volumen de entradas ya vendidas. En el Coliseum serían necesarias tres fechas para cubrir el aforo vendido ya que la capacidad máxima para conciertos está en unas 8.500 personas por cuestiones de seguridad. Además de conciertos y otros espectáculos, el multiusos es la casa habitual del Leyma Básquet Coruña. Según la Federación Española de Baloncesto, el último partido previsto de los naranjas en su feudo es el próximo fin de semana, ya que en la penúltima jornada juega a domicilio y, en la definitiva, descanso. El equipo, actualmente segundo, está en puestos de jugar también el playoff de ascenso a la Liga ACB. Las eliminatorias están programadas entre el 14 y el 29 de mayo y la Final Four, que dará la otra plaza de ascenso, será el 6 y el 7 de junio y su sede está todavía por determinar.

Mientras, en los muelles, emplazamiento del Morriña Fest tras alguna edición en el estadio de Riazor, hubo el año pasado unos 30.000 asistentes, pero repartidos entre dos días. Los conciertos más multitudinarios de la urbe se desarrollan durante el Festival Noroeste en la playa de Riazor, pero son eventos gratuitos ya que no se puede controlar el aforo.

El anuncio de esta actuación se produjo a mediados de mayo del año pasado y el Deportivo había mostrado su malestar con la decisión del Concello por ser «legítimo usuario y responsable del mantenimiento de esta instalación deportiva». El club expresó su preocupación y señaló que, según La Liga, estaba previsto que «en esas fechas sí haya competición de LaLiga Hypermotion». Además, la entidad indicó que el concierto «compromete de forma directa la operativa del club y pone en riesgo tanto la planificación deportiva como la integridad del césped», que había sido repuesto en el verano del 2024 con un desembolso de 800.000 euros. Mientras, desde el Ayuntamiento argumentaron que «o noso obxectivo é que este recinto municipal compaxine a súa actividade deportiva coa musical e cultural» y todavía con la previsión de reformar el estadio para acoger el Mundial 2030. Ahora, la situación es diferente tras la renuncia municipal a celebrar la cita mundialista y el anuncio de un acuerdo con el Deportivo y la Diputación para la reforma de la ciudad deportiva de Riazor, incluido el estadio.

Desde el PP local recuerdan que ya advirtieron al gobierno local «de este problema de fechas cuando anunció el concierto, pero prefirió abrir una guerra con el Deportivo antes que rectificar una decisión que tomó unilateralmente y sin dialogar con nadie. Ahora, tras el ridículo mundial de renunciar a la sede, llega un nuevo ridículo internacional que ofrece una mala imagen de improvisación y desgobierno de la ciudad».