El aeropuerto de A Coruña, listo para asumir hasta 50 vuelos diarios por el cierre de Santiago durante 35 días

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El director de aeropuertos Grupo II de Aena, Raúl Moya, junto al director del aeropuerto de A Coruña, Joan Ibáñez, este miércoles durante la presentación del plan de refuerzo para Alvedro
El director de aeropuertos Grupo II de Aena, Raúl Moya, junto al director del aeropuerto de A Coruña, Joan Ibáñez, este miércoles durante la presentación del plan de refuerzo para Alvedro César Quian

Aena reforzará el aparcamiento con 700 nuevas plazas, los accesos, la parada de taxis, el personal y  la prestación de servicios ante el cierre de la pista de Lavacolla, que obligará a trasladar vuelos a Alvedro desde el 23 de abril al 27 de mayo

15 abr 2026 . Actualizado a las 21:35 h.

El aeropuerto de A Coruña afronta desde la próxima semana uno de los mayores retos de su historia reciente, ya que asumirá durante 35 días gran parte de la operativa de Santiago para la renovación integral del pavimento de la pista. Responsables de Aena presentaron este miércoles por la mañana el dispositivo especial diseñado para absorber buena parte de la actividad que dejará de operar en Lavacolla entre el 23 de abril y el 27 de mayo. De hecho, Joan Ibáñez, director del aeropuerto coruñés, definió el momento como «un gran reto», al tratarse de una situación «extraordinaria» tanto por el volumen de tráfico como por la rapidez con la que se producirá el cambio. «Vamos a coger un volumen de pasajeros y operativa que nunca antes ha tenido esta infraestructura. Y se hará de un día para otro», advirtió.

La previsión para esos 35 días es que la terminal coruñesa gestionará 856 operaciones programadas, con un incremento cercano al 70 % respecto a la actividad habitual, llegando a las 1.486 «operaciones programadas por las aerolíneas». Si ahora se registran entre 20 y 30 vuelos diarios, a partir del 23 de abril se superarán los 40 vuelos y en algunas jornadas se alcanzarán más de 50.

También crecerá la oferta de destinos. De los seis actuales se pasará a once, con nuevas rutas a Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Londres-Heathrow y París-Orly, además del refuerzo de conexiones ya existentes como Madrid, Barcelona, Gran Canaria o Tenerife-Norte, Ginebra y Milán.

Más aparcamiento

Para hacer frente a este aumento de actividad, Aena ha diseñado un plan de refuerzo que afecta a todos los ámbitos. En el exterior, se habilitará el antiguo aparcamiento junto a la rotonda de la N-550 (al oeste del edificio terminal) con 700 plazas de párking adicionales, que se sumarán a las más de 1.200 actuales. Este espacio contará con una senda peatonal hasta la terminal (hacer el recorrido andando se tarda unos12 minutos) y un autobús lanzadera gratuito con frecuencias de entre 10 y 15 minutos. Según confirmaron los responsables de Aena, las tarifas serán a precios más económicos que el situado a pie del aeropuerto, y que ya se puede reservar a través de la página oficial de Aena.

Además, se reordenará el acceso viario por la N-550, autorizado por el Concello de Culleredo, con el objetivo de mejorar la circulación ante el previsible incremento de tráfico. También se ampliará la superficie destinada a los vehículos de alquiler en 2.000 metros cuadrados con 60 nuevas plazas. En cuanto al servicio de taxis, los responsables del aeropuerto reconocieron las dificultades registradas en las últimas semanas y el reto que supondrá el incremento de usuarios durante este período. Ibáñez señaló que la demanda «se va a duplicar» y avanzó que ya se han adoptado medidas para mejorar la situación. «Durante esos 35 días se va a aumentar el número de licencias del Concello de A Coruña aquí en el aeropuerto», explicó, tras las gestiones realizadas con la Xunta y los concellos implicados. Con este refuerzo, confían en que el servicio mejore y pueda absorber el aumento de pasajeros previsto.

En el interior de la terminal, se reorganizarán los flujos de pasajeros, se habilitará una nueva puerta de embarque y otra de desembarque y se reforzarán servicios como limpieza, mantenimiento, seguridad y control de pasajeros. La atención a personas con movilidad reducida también se ampliará, al igual que el espacio para restauración y la capacidad de la sala VIP.

Pendientes de una huelga indefinida

En relación a la convocatoria de huelga anunciada por el sindicato mayoritario en el sector de controladores, USCA Galicia, y que comenzará el próximo viernes, los responsables de Aena explicaron que son «conscientes del proceso de mediación abierto» entre la empresa prestataria y la parte sindical, y señaló que están pendientes de la fijación de servicios mínimos. De hecho, este mediodía las partes en conflicto tienen previsto mantener una reunión en el servicio de mediación y arbitraje. Raúl Moya, director de aeropuertos del Grupo II de Aena, subrayó que la empresa concesionaria, Saerco, ha ajustado los recursos a la nueva operativa y recordó que «la empresa se ha dimensionado para poder ofrecer con garantías la capacidad necesaria» y cumplir con los servicios mínimos. Por otro lado, explicó que algunos trabajadores de Aena podrán desplazarse desde otros aeropuertos dentro de los mecanismos habituales de la red para reforzar los servicios en A Coruña. 

Ambos responsables coincidieron en que el objetivo inmediato es garantizar que el dispositivo funcione con fluidez durante este período excepcional. Pero también reconocen que se trata de una ocasión perfecta para captar nuevas conexiones. «Nuestro objetivo es que esa operativa se desarrolle lo más fluida posible» y que «las compañías vean A Coruña como un aeropuerto confiable», señaló Ibáñez, quien no descartó que esta situación pueda ser una oportunidad y abrir la puerta a nuevas rutas en el futuro, después del desembarco de varias aerolíneas.

En el caso de los vuelos que se trasladarán al aeropuerto de Vigo, Raúl Moya subrayó que la decisión sobre los destinos corresponde exclusivamente a las compañías. «La decisión de colocar vuelos en un nuevo aeropuerto es decisión totalmente de las compañías aéreas», afirmó. En este sentido, indicó que una parte de la operativa procedente de Santiago se ha reubicado en Vigo, aunque de forma mucho más moderada que en A Coruña: «Vigo también se ve reforzado más levemente, no es la misma característica como ocurre aquí en A Coruña». Añadió además que la reprogramación sigue abierta y que las aerolíneas están todavía definiendo algunas rutas, con especial atención a la conectividad con Barcelona y posibles incorporaciones aún no cerradas.

Todo a punto para las obras que cerrarán la principal puerta de entrada del turismo por vía aérea

En un terreno del aeropuerto de Santiago próximo a la pista está dispuesta desde hace unas semanas una gran planta de aglomerado. De ahí saldrán las 73.000 toneladas de asfalto necesarias para renovar una superficie de 19.000 metros cuadrados con hasta un metro de profundidad. Es la principal actuación de la segunda fase de unas obras que arrancaron el 13 de enero en horario nocturno, y sin incidencia en el tráfico de Lavacolla, y que, desde el jueves que viene, obligarán a cerrar durante cinco semanas la que es la principal puerta de entrada del turismo en Galicia por vía aérea. Esos trabajos, ya en horario diurno, dejarán sin actividad a una terminal que en el mismo período del año pasado dio servicio a 340.000 personas, aunque, como es obvio, este año el impacto será menor por una crisis que solo en marzo le restó 72.570 viajeros.

Pero, además del impacto para los usuarios, las obras en el Rosalía de Castro también tienen consecuencias para los cientos de trabajadores de las aerolíneas, de las empresas que les prestan servicios y de los propios negocios de la terminal. En el caso del personal en tierra de las compañías, parte del de Vueling, el principal operador en Santiago y que trasladará temporalmente el grueso de su actividad a Alvedro, pasará a desempeñar sus funciones en la terminal coruñesa. Al menos cinco trabajadores se desplazarán diariamente desde Lavacolla por la mañana y otros cinco por la tarde. El resto de los empleados se dedicarán a hacer cursos, aunque todas las empresas aplicarán algún expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). También las que dan servicio a los pasajeros dentro de la terminal, a los que han ofrecido elegir entre acogerse al ERTE o encajar sus vacaciones en esos 35 días de cierre del aeropuerto.

Además del asfaltado de la pista, las obras, adjudicadas por 26,61 millones con un plazo de ejecución de 15 meses, incluyen renovar el balizamiento y el drenaje en el campo de vuelos, nivelar el terreno de las áreas críticas y las franjas de seguridad a ambos lados de la pista, y renovar los sistemas ILS, que permiten operar en condiciones meteorológicas adversas.

Solo una frecuencia de Vueling al día y los cargueros de DHL optan por Vigo como alternativa

El cierre por obras de la pista del aeropuerto de Vigo incidió en el 2024 en la bajada de pasajeros que la terminal aérea del sur de Galicia sufrió por una clausura que se prolongó durante 25 días en el mes de mayo. Peinador cerró aquel ejercicio con una caída del 6,8 % en su volumen de usuarios, de los que 82.133 los causó la inactividad impuesta por una obra urgente realizada tras tres cierres inesperados por la aparición de baches y rugosidades en la pista.

El aeropuerto de Santiago, fundamentalmente, fue el gran beneficiado por la clausura forzada del aeropuerto olívico. Air Europa regresó así temporalmente a Lavacolla, como también Binter desplazó sus rutas canarias a la pista compostelana, además de algunas frecuencias que Iberia y Vueling derivaron también a Alvedro, como Ryanair lo hizo en su caso con Oporto.

Ahora que llega el turno de las obras en la pista del Rosalía de Castro, Peinador apenas se verá beneficiado por un tráfico extra. Según constatan fuentes aeroportuarias, la mayoría de las aerolíneas han optado por Alvedro en base a las zonas de donde son sus pasajeros, lo que certificaría que ambos aeropuertos comparten parte de sus zonas de influencia.

Solo Vueling derivará hacia Vigo una de sus frecuencias de la ruta con Barcelona. Durante los trabajos de la pista de Santiago, Peinador llegará a contar con un máximo de cuatro frecuencias con la Ciudad Condal los sábados y tres entre semana. Cuando reabra Lavacolla, la aerolínea española volverá a su cadencia de entre uno y tres vuelos diarios con El Prat. Para el mismo destino desde Oporto, Vueling ofrece ya cuatro frecuencias al día.

La compañía de transporte y mensajería DHL, motor del sector de carga en Lavacolla, también hará uso del aeropuerto de Vigo durante el cierre, según confirman fuentes aeroportuarias. Los cargueros turbohélice que mueve la empresa a diario entre Vitoria y Santiago recalarán en Peinador, así como se espera también un aumento de la aviación privada.