«Ás veces non denunciamos o acoso laboral por medo, pero vale a pena loitar»
A CORUÑA
El Tribunal Supremo valida una sentencia del TSXG que reconoce que la empresa de seguridad del aeropuerto de A Coruña incumplió el protocolo antiacoso
13 abr 2026 . Actualizado a las 20:42 h.Eva Pico denunció en el 2023 un caso de acoso laboral en el aeropuerto de A Coruña, en concreto entre los trabajadores de seguridad, servicio al que pertenecían tanto ella como el compañero sobre el que se centraban los hechos. Aunque un juzgado de primera instancia de la ciudad falló en su contra en su reclamación a la empresa, siguió adelante y, a finales del 2024, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) reconoció que la compañía vulneró el derecho fundamental a su integridad moral, por lo que fue condenada al cese del comportamiento lesivo y a indemnizar a la demandante con 20.000 euros. El motivo fue el incumplimiento de la obligación de impedir que la afectada coincidiese con este compañero, medida que se le había impuesto como consecuencia de la tramitación del protocolo antiacoso, activado en diciembre del 2021. Ahora, el Tribunal Supremo acaba de validar el fallo del tribunal gallego y sin posibilidad de nuevos recursos tras el último intento de la empresa. «Estou todavía sen dixerilo, é moi difícil», reconoce la afectada, que admite que le «emociona que te crean».
«Lembro que ninguén me facía caso, abrín un protocolo de acoso na empresa porque eran insultos continuos, era degradante», recuerda sobre un proceso que puso en marcha el representante de un sindicato nacional. «Quería denunciar porque seguían poñendo ao rapaz no mesmo turno, estiven de baixa nove meses por un ataque de ansiedade, deume un cortocircuito», explica Eva Pico, que tras el rechazo del representante y de la abogada del sindicato a denunciar los hechos, acudió a un letrado privado que le indicó que los hechos habían prescrito por haber pasado más de un año, pero «a empresa era responsable».
Así, emprendió un camino en el que tuvo que continuar «traballando con esta persoa no mesmo servizo, pero non no mesmo turno». «Nunca pensei en deixalo», admite pese al primer fallo judicial en su contra, una decisión de la que no se arrepiente. «Ás veces non denunciamos por medo, pero vale a pena loitar. Isto o digo agora, pero pasas momentos malos porque tes que volver, tes que lidiar cos compañeiros, hai quen te cre e quen non, hai medo», concluye.
El TSXG valoró el incumplimiento por parte de la empresa «como de especial gravedad, pues revictimiza a la trabajadora y, a la vez, devalúa, frente a toda su plantilla, la efectividad del mencionado protocolo», además de crearse «un entorno de trabajo intimidatorio, hostil y humillante» y de reconocer que se produjeron dos coincidencias en el 2023. Fueron situaciones puntuales porque «despois da baixa xa non coincidíamos, aparecía nos cuadrantes conmigo e tiña que reclamar e suavizouse porque non estaba no mesmo turno ca min». «A compensación económica está ben, pero o que máis me vale é o papel. Nunca sabes se te cren ou non», relata.
«Agora agardo tranquilidade e paz, estou con gañas de mirar cara adiante», reconoce la afectada, que explica cómo vivió estos años de lucha en los juzgados. «É unha loita contigo mesma, traballando en seguridade non te pode afectar, tes que ter mil ollos, nun filtro de seguridade tes que deixar a cabeza na casa», admite. El compañero por el que se activó el protocolo antiacoso «era un supervisor», detalla Eva Pico, que destaca que, en el juicio, el representante del mismo sindicato que había abierto el protocolo «foi a declarar na miña contra dicindo que non había distintos niveis, que éramos todos iguais». Desafortunadamente, el suyo no fue un caso único y asegura haber visto «verdadeiras atrocidades» contra otras compañeras del servicio, a las que animó sin éxito a que denunciaran.