Estudió Bellas Artes en Cambridge, le atrae el color y la gente de Brasil y viene de exponer tres obras en una feria de arte en Venecia. «Neniña, vuela», le dicen en casa
15 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Tiene nombre de dos temporales. Pero es un soplo de aire fresco. Acaba de participar con tres de sus cuadros en una exposición en Venecia, y en abril estará con sus obras en una feria internacional en Nueva York. «Me habían propuesto exponer, pero nunca quise hasta ahora. Mandé mi porfolio, pasé unas pruebas y expuse desde el 23 de enero hasta el 6 de febrero. Ver que la gente mira tu trabajo y que algunos le sacan fotos es una pasada. Me gustaría exponer en A Coruña y creo que ya sé el sitio ideal. Me atrae que las personas que me conocen vean lo que hago. Será algo más que una fotografía, pintura y tecnología», comenta Carlota Flora Saavedra González, una joven coruñesa con mucho arte y una gran sonrisa que la acompaña en cada respuesta. Es como la primavera que todos queremos que llegue algún día. Charlamos en el Central Park de la plaza de Vigo. Lo primero que le pregunto es cuántos años tiene. Duda unos segundos. «¿Tienes que ponerlo? No sé la edad de mis padres. En mi casa este asunto de los años que tiene cada uno es un tema tabú», responde esta exalumna del Cristo Rey que a los 15 años se fue a Cambridge a estudiar Bellas Artes.
Escenas cotidianas
Es difícil ser más cariñosa que esta chica que no quiere decirme su edad. «A ojos de otros siempre está la sonrisa, la buena cara, pero la soledad que experimenté estando en Londres, por ejemplo, es un lado triste que me ayuda en mi faceta artística», analiza. Se considera una creadora multidisciplinar que navega entre la fotografía y la pintura. «No hago bocetos. Me inspiran las cosas que he visto y vivido. Es arte figurativo y abstracto y utilizo distintos materiales. Me llaman la atención las escenas cotidianas, costumbristas, y mi referente es Martin Parr», explica. También estudió Diseño de Moda y, en Madrid, Estilismo y Comunicación, pero sin dejar de pintar. Me cuenta que entró en el programa Talents, de Zara, pero decidió apostar por su proyecto propio. «Sé que asumí un riesgo y que pude equivocarme», reflexiona. Ahora, entre exposición en Venecia y en Nueva York, trabaja en Trison haciendo pantallas y con temas electrónicos. «Gracias a los compañeros aprendo nuevos formatos para incluir en mis cuadros», avanza.
Descubrir y vivir
Reconoce que le gusta «hacer muchas cosas al mismo tiempo». Pero también que tiene «poca paciencia» y que es «un poco caótica». Sus padres lo tienen claro: «Me dicen: “Neniña, vuela”. Y la verdad es que en un futuro próximo no sé dónde voy a estar. A Nueva York iré a la inauguración de la exposición, pero no me veo viviendo allí. Brasil me interesa por los colores, por las personas. Pero ciudades como Berlín o París no me atraen. Y siempre volveré a A Coruña, que es mi lugar seguro. Me pasa que quiero irme y siempre quiero volver», asegura. No tiene pareja y le encanta probar con todo tipo de deportes. «Ahora he descubierto el surf y el mar, y me encantan. He hecho yudo, golf, jiu jitsu... Voy al gimnasio. Mi pasatiempo es descubrir y vivir, conocer personas diferentes que me aporten cosas, y bailar siempre que puedo», resume sus inquietudes. Le gustan artistas de lo más variado en el terreno musical y cita desde Juan Luis Guerra a Frank Sinatra, pasando por Amy Winehouse o Gloria Estefan. «Me atrae más ir a un concierto de salsa que de reguetón, que, aunque lo escucho, no somos los mejores amigos. Y para pintar pongo jazz», confiesa Carlota Flora. Es creativa, no le gustan las individualidades y afirma que vive «por el amor en todas sus variantes. Me interesa la moda y vivo con ella. También soy de redes sociales, las sigo y las utilizo. Las veo como un diario personal y un porfolio al mismo tiempo», analiza esta joven mientras me regala una nueva sonrisa. Venecia, Nueva York... y en un futuro no muy lejano veremos sus obras aquí, en casa.