Las lluvias dan un respiro a Doñana

La Voz LA VOZ / AGENCIAS

A CORUÑA

Imagen de las marismas de Doñana tras las lluvias.
Imagen de las marismas de Doñana tras las lluvias.

El informe sobre el Estado de la Biodiversidad de Doñana 2025 del CSIC apunta que las precipitaciones del año pasado dieron un respiro a este espacio natural

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El informe sobre el Estado de la Biodiversidad de Doñana 2025, presentado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), apunta que las lluvias del pasado año dieron un respiro a este espacio natural, donde en cambio persisten retos estructurales a largo plazo. Los resultados del programa de monitorización de la Estación Biológica de Doñana muestran que la inundación excepcional de la marisma el pasado ejercicio benefició a la vegetación y la reproducción de aves, anfibios e insectos acuáticos.

No obstante, los datos reflejan también la persistencia de problemas estructurales como el escaso número de lagunas inundadas, el declive de especies nativas y el impacto de las invasoras, según ha informado el CSIC. «El agua de este año y la del pasado ha supuesto la estabilización de Doñana, que estaba en una trayectoria negativa a lo largo de la última década para muchos indicadores, no solo para las especies que dependen del agua», ha indicado en una rueda de prensa en Sevilla Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

Revilla, quien cree que hay motivos para la esperanza pero que es necesario seguir trabajando en la recuperación, ha destacado que el acuífero ha dejado de empeorar y se ha iniciado una lenta recuperación: «A Doñana este agua le viene muy bien, la marisma está al 90 % de superficie inundada y le sigue entrando». Según el CSIC, Doñana ha sufrido durante más de una década precipitaciones por debajo de la media, con una sequía muy acentuada en 2022 y 2023, y el ciclo hidrológico 2024-2025 ha registrado una precipitación total de 675 litros, una cifra superior a la media histórica, situada en 530.

Más allá de la cantidad total de lluvia, ha sido sin embargo clave su distribución a lo largo del año, dado que las precipitaciones se concentraron de forma intensa en cortos períodos de tiempo, especialmente en marzo, cuando se recogieron 287,2 litros, el 42,6 % del total anual. Estas lluvias provocaron fuertes avenidas en los arroyos que alimentan la marisma y dieron lugar a un llenado excepcional, de modo que alcanzó en marzo del 2025 una inundación cercana al 100 %, algo que no ocurría desde 2010. No obstante, esta situación excepcional no se ha reproducido en el sistema de lagunas, mucho más dependiente del estado del acuífero que del agua superficial, y solo el 36 % de ellas llegaron a inundarse, lo que refleja la falta de recuperación del acuífero.