Isabel Tamarit, directora de Pompas Fúnebres: «Mucha gente no sabe qué hacer con las cenizas de su familiar»

A CORUÑA

Isabel Tamarit Berlín, directora de Pompas Fúnebres en A Coruña
Isabel Tamarit Berlín, directora de Pompas Fúnebres en A Coruña MARCOS MÍGUEZ

La profesional pronostica que, en los próximos años, la velación irá a menos y que lo que se hará será un acto posterior en un sitio que elijan los familiares.

08 feb 2026 . Actualizado a las 21:17 h.

Habla de su trabajo con naturalidad. En cualquier caso, reconoce que «mis amigos alucinan con que dirija un tanatorio». Está al frente de una empresa de referencia de A Coruña, Pompas Fúnebres, que cuenta con instalaciones en A Palloza, Arteixo, O Graxal y anuncia que abrirán en Sada. «Espero que a finales de febrero. Estamos enfrente del campo de fútbol y contamos con un aparcamiento grande, aunque los vecinos de la localidad también pueden ir andando. Va a ser muy luminoso y ofreceremos un servicio de calidad», avanza Isabel Tamarit Berlín. Es madrileña con mezcla de Valencia, Aragón y Cataluña, de ahí esos apellidos tan poco frecuentes por aquí. «Mi familia política sí es gallega. La madre de Juan, mi marido, es de Lugo, y el padre de A Estrada. Mi suegra siempre nos traía a Madrid productos gallegos», recuerda. Antonio Modia junto con otros tres socios, a los que después compró su parte, fundó Pompas hace medio siglo y siempre fue su director. Falleció hace cuatro años y ya Isabel, sobrina política, se había incorporado a la empresa y tomó el relevo. «Es una empresa familiar y me pidieron si me podía hacer cargo porque el resto de familiares tenían sus trabajos y, como mi marido era el administrador...», destaca. Charlamos en el Monty de la calle Emilia Pardo Bazán. Pide un café con leche descafeinado. Es muy agradable escucharla.

Medidor de calidad

Dice que ella se dedica más a la gestión que a estar en el día a día con los clientes de los tanatorios. «Tengo un equipo muy comprometido y profesional que lleva más de veinte años de media con nosotros. Hay que saber abordar ataques de ansiedad que a veces se dan y afrontar momentos complicados», asegura. Le gusta hablar de las novedades que ponen en marcha par dar un mejor servicio. «En el medidor de calidad NPS tenemos un 84, que es una barbaridad de dato. La media del sector a nivel nacional es 72. Existe la libertad de elección de tanatorio, aunque es cierto que si el seguro te enfoca hacia uno determinado, normalmente te decantas por ese, pero que conste que la gente tiene que acudir al servicio funerario que quiera», puntualiza. Dice que, en los próximos años, «la velación irá a menos y lo que se hará es un acto posterior en un sitio que elijan los familiares. También empiezan a aumentar los actos no religiosos en los que, por ejemplo, un violinista interpreta la canción favorita de la persona que se fue. Cada vez son ceremonias más personalizadas», avanza.

El columbario de A Palloza

Ofrecen ataúdes y urnas con los colores del Deportivo. «Pide más gente las urnas porque son más cómodas. Mucha gente no sabe qué hacer con las cenizas de su familiar. Una opción son dejarlas en el columbario que tenemos en las instalaciones de A Palloza [me enseña imágenes en el móvil] que resulta muy cómodo. El individual sale a 556, 60 por 10 años y tiene un descuento del 35 % si somos su servicio funerario. Otras personas las entierran en una finca o las guardan en un nicho. Hay una opción de urnas de Sargadelos para tener en el domicilio y que sean un poco más decorativas. Para tirar las cenizas al mar contamos con una empresa autorizada y se lanzan en una urna biodegradable», resume Isabel.

Tiene 60 años, tres hijos de 28, 25 y 23, y vive entre Madrid y A Coruña. «Me encanta caminar hasta el dique de Abrigo al mediodía». Estudió Empresariales y siempre le gustó la parte social, de hecho estuvo 14 años en Intermón Oxfam. «Trabajé en un puesto de incidencia política y después en temas relacionados con la responsabilidad social corporativa», destaca. La verdad es que su currículo no cabe en estas líneas. Así es la directora de Pompas Fúnebres, una mujer que cuenta todo con una sonrisa en la cara. «Cuando los familiares nos vienen a dar las gracias es la parte mejor de nuestro trabajo», asegura.