A Gaiteira se transforma por unas horas en la calle Marisol Soengas: «Levamos moito reivindicando maior presenza de mulleres nas rúas»
A CORUÑA
La vía Fariña Ferreño también mudó su nombre a Mercedes Romero Abella, asesinada durante la Guerra Civil
29 nov 2025 . Actualizado a las 18:51 h.La Semana de Mulleres na Rúa, impulsada por la Asociación Veciñal Oza, A Gaiteira, Os Castros, celebró este sábado el momento central de su programación con una acción reivindicativa que cambió el nombre de varias calles por unas horas de una manera simbólica.
Tanto la travesía A Gaiteira como la calle Fariña Ferreño cambiaron su nombre a Marisol Soengas, científica bióloga, y Mercedes Romero Abella, maestra republicana; las dos homenajeadas durante esta jornada. Fue gesto simbólico que tiene como objetivo denunciar que son muy pocas las mujeres que están presentes en el callejero de la ciudad. «Só hai un 8 % de rúas con nome de muller e con medidas coma esta queremos visualizar o papel da muller na historia», afirmó Paulo Sexto, presidente de la asociación de vecinos de Os Castros-Oza-Gaiteira.
El acto comenzó a las 13.00 horas en la vía peatonal, cuando se puso en marcha el recorrido reivindicativo, que estuvo acompañado por la batucada Trópico de Grelos. La comitiva siguió por la avenida de Oza y Monte das Moas hasta el colegio Anxo da Garda, donde finalizó el acompañamiento de la formación musical. Posteriormente, al filo de las 14.30 horas, el acto continuó en la calle Fariña Ferreño para realizar un acto de justicia histórica en el que los nietos de Mercedes Romero Abella, la maestra republicana asesinada por el régimen franquista, colocaron una placa con su nombre.
Reyes Álvarez, la nieta, supo lo que le había sucedido a su abuela décadas después de su asesinato porque «en casa no se hablaba de este tipo de cosas», dice. Y por el horror de lo sucedido: «El cuerpo se arrojó por un puente y luego se le dio sepultura en una fosa en Aranga», señala Álvarez. Olalla Rodríguez, del equipo organizador de Mulleres na Rúa, pone de manifiesto que «la profesora había sido una mujer adelantada a su tiempo. Pero, como sucedió con otras muchas, su historia se silenció porque estorbaba», lamenta.