Raquel Ugarte, coruñesa de 59 años: «Tengo un subsidio de 480 euros al mes, lo que pago por el alquiler»

C. Devesa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Raquel, que prefiere no mostrar su rostro, vive en un segundo sin ascensor en el Agra do Orzán
Raquel, que prefiere no mostrar su rostro, vive en un segundo sin ascensor en el Agra do Orzán Eduardo Pérez

Pide agilidad en la resolución de ayudas del programa para sufragar el gasto de las rentas. «Es una necesidad básica»

30 may 2024 . Actualizado a las 04:29 h.

«No es un dinero para ocio, es para una necesidad básica», dice Raquel Ugarte. La mujer, que este año cumplirá 60 años, vive de alquiler en el Agra del Orzán, en A Coruña. «El pasado 15 de enero presenté la solicitud para el Programa de ayuda al alquiler de vivienda de la Xunta. Lo hice el mismo día que abrió el plazo y ahora, casi seis meses después, todavía no sé nada», lamenta Ugarte.

Actualmente no trabaja y sus únicos ingresos son los que percibe a través del subsidio para mayores de 52 años. «Son 480 euros al mes, lo que pago por el alquiler», señala Raquel, que añade que toda su vida vivió en régimen de renta. «Soy de A Coruña, pero estuve tres años fuera. Volví hace dos y al buscar vivienda me encontré con precios muy altos. Vivo en el piso que pude encontrar. Es pequeño y malo. No tiene ascensor, pero vivo en la segunda planta», detalla.

Como el dinero de la prestación solo le da para cubrir el gasto de vivienda, Raquel depende de otros para algo tan básico como comer. «Recibo poco más de 100 euros del ingreso mínimo vital», dice Raquel, ya que el Estado aporta con esta ayuda la diferencia de lo que percibe con la otra prestación hasta obtener un salario mensual de 604 euros, el total de la subvención para p revenir el riesgo de pobreza . «Además la trabajadora social del Ayuntamiento me da a veces la tarjeta de compra de alimentos», explica la mujer. «Tengo dos hijos, pero viven en Barcelona. Están empezando su vida y no pueden mantenerme. Cuando pueden, entre los dos juntan dinero y me envían unos 100 euros», señala.

Ante la precariedad económica que vive, Raquel ve «inadmisible» que la Xunta todavía no haya resuelto «una ayuda básica». «No es un dinero para ocio, no es para comprarme una entrada de un concierto», destaca la mujer, que añade: «De nada me sirve que la subvención tenga carácter retroactivo. No me vale que de repente me ingresen 3.000 euros. Yo tengo que vivir cada día».

Retrasos en las concesiones

Sobre el trámite, explica que ha llamado en repetidas ocasiones al Gobierno gallego para preguntar cuándo resolverán las prestaciones. «Me cansé de llamar. Contacté con el gabinete de la Consellería de Vivenda, con la secretaria del presidente de la Xunta y con el teléfono del Instituto de Vivenda e Solo. Me dicen que está en tramite y que se van a retrasar porque hay muchas solicitudes. Igual que hay un plazo para hacer la presentación, lo hay para resolver las concesiones. Para entregar todo el primer día pedí ayuda al la trabajadora social y solicité cita en el registro, ya que la anterior vez la hice casi al final del plazo y me la denegaron porque ya se había agotado el crédito disponible», expone Raquel, que añade: «Es inadmisible que la explicación sea que hay muchas solicitudes. Más habrá para la declaración de la renta y se resuelve en tiempo. No sé puede actuar así con una prestación tan necesaria», dice Raquel. «Hace dos meses que llegó la notificación de la denegación de la del pasado año. No puede ser que haya tanta demora».

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Saldrán «pronto», dice la Xunta

Desde la Xunta indican que el período de recepción se cerró el pasado 1 de marzo. «Se han recibido miles de solicitudes. Las ayudas pronto comenzarán a concederse y comunicarse, sin que hayan transcurrido ni siquiera tres meses desde la finalización del plazo». Asimismo, señalan que entienden «que haya gente que crea que tardan demasiado», pero que «la Administración tiene que gestionar las concesiones según lo establecido en las bases de convocatoria».