«Es increíble que haya regresado la heroína, volvemos a los ochenta»

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

La reapertura de una narcocasa en la calle de la Torre, en A Coruña, atormenta a los vecinos

30 sep 2023 . Actualizado a las 10:05 h.

Con el narcopiso de la calle Faro desarticulado, el problema no se acabó, se trasladó. Los okupas expulsados el miércoles por la policía con una orden judicial se mudaron en pocas horas a una casa en Pintor Román Navarro que ya tenían antes. No cambiaron de barrio. Ahora, lo mismo que pasaba en la calle Faro ocurre a pocos metros de la plaza de España, en el callejón sin salida de la calle de la Torre. Una vía que a los que ahí viven se le juntan los problemas. Aparte de tener una narcocasa con decenas de clientes, se quejan de que no tienen aceras, de que la basura rebosa a diario de un contenedor casi siempre rodeado de colchones, mesas, escombros y, la semana pasada hasta con un retrete.

El número 6 de la calle Pintor Román Navarro es una casa de aspecto ruinoso que a veces tiene una larga cadena en la puerta con un candado como lazo. Da igual que esté bajo llave o no. Por ahí pasan a diario desde este miércoles decenas de toxicómanos. Los que se encuentran la casa abierta y los que se la encuentran cerrada, que dan media vuelta y regresan varias veces hasta que aparezcan de nuevo los dueños. 

Mala imagen

Esta vivienda ya la habían allanado hace varios años. La ida y venida de clientes era incesante. Los vecinos y comerciantes de la zona estaban desesperados. Por dos cosas, por el miedo y la inseguridad que suponía ese punto de venta de droga y la mala imagen que da al barrio. Hay autónomos, propietarios de pequeños comercios de la zona, que lamentan «el grave daño» que este problema causa en la zona. Consciente de que el narcotráfico «afecta tanto a Monte Alto como al resto de barrios», María, la propietaria de una tienda cercana a la calle Pintor Román Navarro, cree que «la solución pasa por aumentar el número de agentes». Cuenta que en junio sufrió un robo. «Era un chaval que no se tenía en pie. Entró con una navaja y me pidió la caja. Se la di. Cuando llegó la policía una hora más tarde, añade, «un agente me dijo que solo había dos patrullas en la ciudad aquel día, que ellos ya no podían hacer más».

José Luis Boado, presidente de la Federación Unión de Comercios Coruñesa (FUCC), sabe que esa falta de agentes «es muy preocupante y desoladora». Y que esa lagra de la droga, de los narcopisos repartidos por toda la ciudad, «acabará con el pequeño comercio si no se pone una solución urgente por parte de las autoridades.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Vecinos de Monte Alto, Xosé Vázquez Romero, opina que «la situación en el barrio no es tan dramática como la gente cree». Reconoce que a la policía le faltan medios y personal, pero «a la droga se combate desde la educación y con políticas de prevención».

Una vecina del callejón de la calle de la Torre (Pintor Román Navarro) decía este viernes que «es increíble que haya vuelto la heroína. Hemos vuelto a los ochenta». Sostiene algo que la policía ya sabe, que la heroína ha vuelto y «nadie puede negar que ahora sales a la calle y no paras de cruzarte con chavales enganchados. Como cuando era joven. Igual». Una comerciante tiene la misma opinión, si bien precisa que eso ocurre no solo en Monte Alto, sino en todos los barrios de España.