El jurado declara culpable de homicidio a uno de los hermanos acusados por el crimen de Toques

A CORUÑA

Los acusados (ambos con mascarilla) durante una de las jornadas del juicio
Los acusados (ambos con mascarilla) durante una de las jornadas del juicio MARCOS MÍGUEZ

El primo, que lo había delatado, fue absuelto. El condenado es uno de los hermanos investigados por matar a un vecino con el que se llevaba mal. Otro de los hermanos fue absuelto por falta de pruebas antes de la deliberación del jurado

19 jul 2023 . Actualizado a las 20:19 h.

El jurado popular declaró culpable de homicidio a uno de los hermanos acusados de matar a un vecino en Toques y absolvió a su primo, que había sido procesado por encubrimiento. El pasado lunes ya se había acordado la absolución del otro investigado por falta de pruebas.

Así lo decretó el tribunal popular que lleva dos semanas escuchando a testigos y analizando las pruebas sobre este crimen ocurrido en marzo del 2019.

Así las cosas, queda acreditado que sobre las 17.00 horas de la tarde del 27 de marzo de 2019 el ahora condenado se encontró con la víctima en las proximidades de la casa de ambos. Se produjo una discusión que derivó en una pelea en la que la víctima, Julio Lea, recibió tres golpes en la cabeza con un objeto similar a una maza, que le provocaron la muerte.

A continuación, el acusado llamó a un primo, que se presentó en el domicilio de los hermanos. Los tres trasladaron el vehículo y el cuerpo del fallecido hasta un área forestal del lugar de A Capela, en el término municipal de Toques. Allí, el ahora condenado, sin que los otros dos participasen, prendió fuego al coche y al cadáver con una garrafa de gasolina y abandonó el lugar.

Este acto provocó un incendio forestal que arrasó 35 hectáreas y que obligó a intervenir a los servicios de extinción de la Xunta, quienes dieron el aviso a la Guardia Civil tras encontrar el cadáver «completamente calcinado» junto al coche.

Los tres fueron detenidos meses más tarde del crimen, en junio del 2019. El juzgado decretó el ingreso en prisión provisional para los dos hermanos, que permanecieron encarcelados de forma preventiva durante un año.

Hace dos semanas, los tres ocuparon el banquillo. Pero este lunes todo dio un vuelco. La defensa del hermano absuelto, ejercida por el penalista Diego Reboredo, solicitó al magistrado presidente la disolución del jurado al estimar que del juicio «no resulta la existencia de prueba de cargo que pueda fundar una condena del encausado». «Lo que ha quedado acreditado ha sido su mala relación con los vecinos y la existencia de antecedentes penales, pero nada más quedó patente mediante prueba directa o indirecta a lo largo del juicio», señaló su letrado.

Ya que «la inexistencia de prueba de cargo solo afecta a algunos hechos o acusados», y según recoge el artículo 49 de la ley respecto a la disolución anticipada del jurado, el magistrado presidente decidió que no había lugar «a emitir veredicto en relación con los mismos». Por ello, dictó sentencia absolutoria motivada de este acusado.