La huelga en la planta de residuos de Nostián empieza con nuevos sabotajes

David García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Marcos Míguez

Los afectados fueron equipos eléctricos y electrónicos en una nave

05 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los trabajadores de la planta de tratamiento de residuos de Nostián empezaron a las 22.00 horas de este domingo el primero de los tres días de huelga que convocaron para esta semana como medida de protesta en el marco de la negociación de un nuevo convenio que mantienen con Albada, gestora de la instalación.

Cerca de medio centenar de empleados de la planta se concentraron por la tarde en el acceso para mantener una asamblea en la que acordaron aportar fondos para los trabajadores que vean mermados sus emolumentos por participar en el paro. A continuación, empezó la primera de las tres jornadas de huelga que tienen programadas —durará hasta las 22.00 horas de este lunes— para esta semana. Al cierre de esta edición no se había producido ningún incidente en el piquete informativo que organizaron en la entrada.

El personal de la planta de Nostián recurre a la huelga como medida de protesta para reclamar un nuevo convenio. Entre otras cuestiones, denuncian que la empresa quiere «perpetuar a conxelación salarial durante seis anos máis e non recuperar os dereitos económicos e sociais que o persoal xa tiña recoñecidos no anterior convenio». Además, critican los incumplimientos en seguridad y prevención, a lo que se suma la falta de inversiones.

Todo esto se produce con el contrato de gestión en situación de prórroga forzosa después de que el acuerdo caducase en enero del 2020. El gobierno local sostiene que el nuevo contrato se licitará en este mandato, pero por ahora no se llevó a cabo.

Los trabajadores sostienen que la semana pasada se averió una máquina posiblemente por «mal funcionamiento». Mientras, fuentes de la empresa aseguran que la planta sufrió este domingo nuevos sabotajes tras los de la madrugada del sábado. Los daños se centraron en el cableado que va de las máquinas a enchufes o a cuadros de luz en una de las dos naves de Nostián. Los hechos sucedieron durante la tarde, cuando algunas personas «forzaron la valla» y entraron en la planta, el mismo método que utilizaron en la madrugada del sábado, según Albada.

Los técnicos trabajaron para reparar los desperfectos ocasionados, aunque la sustitución de estos elementos se presentaba «más complicada» por ser domingo. Mientras, los primeros daños ocurrieron en la otra nave y fueron reparados, ya que la gerencia de Albada había previsto que las cintas que transportan los diferentes tipos de residuos fuesen el objetivo de los sabotajes, de ahí que tuviesen repuestos. En total, resultaron dañadas una docena de unidades que dejaron la planta «prácticamente inutilizada».

Los sabotajes que sufrió la instalación de Nostián durante la madrugada del sábado no tuvieron repercusión en la recogida de basura y en las calles la situación fue normal, aunque la empresa teme que pueda llegar a tener consecuencias si sigue sufriendo ataques.