La instalación de 43 cámaras permitirá al 092 controlar el tráfico de A Coruña en tiempo real

David García A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

Los dispositivos tendrán el objetivo de estudiar flujos, pero no multarán

29 sep 2022 . Actualizado a las 14:47 h.

El big data, que hace referencia a cantidades masivas de datos que se utilizan para encontrar patrones y tendencias mediante herramientas informáticas, será el próximo aliado en la búsqueda por mejorar el tráfico de la ciudad.

El Ayuntamiento instalará 43 cámaras en diferentes puntos dentro del plan de la Zona de Bajas Emisiones, dirigido a mejorar la calidad del aire y el tráfico. Los puntos de medición se establecerán en las plazas más transitadas, como las de Ourense, Pontevedra, Cuatro Caminos o Mina, entre otras, en varios puntos de la ronda de Outeiro, en avenidas como Alfonso Molina, Fisterra, la Marina, Ejército o Monelos, y en calles como Ramón y Cajal, Torre, Regidor Somoza o Galileo Galilei.

El contrato para el suministro de estas cámaras fue adjudicado esta semana y cuenta con fondos Next Generation, además de un plazo de 8 meses para estar ejecutado. Estos dispositivos no se utilizarán para la imposición de multas, ya que su cometido principal será el de medir aforos. A través de los sistemas con los que operarán, enviarán datos en tiempo real a la sala de pantallas de la Policía Local, que es el punto desde el que se controla y coordina el tráfico en la ciudad.

Actuar al momento

La instantaneidad con la que transmitirán la información permitirá al 092 actuar al momento para modificar los flujos de circulación. Esto se podrá hacer adaptando la regulación semafórica —algo que ya se hace, pero con menos puntos de control y en ocasiones sin datos al instante— o recomendando rutas alternativas a los conductores.

Las cámaras no servirán solo para estimar los automóviles que pasan por cada punto, ya que también medirán las bicicletas, patinetes y peatones que transitan por cada lugar. Esto contribuirá a tener un mayor conocimiento de las necesidades y problemas para poder tomar decisiones como la instalación de pasos de peatones, nuevas regulaciones o itinerarios peatonales.

Una de las curiosidades es que habrá 11 cámaras que detectarán los dispositivos bluetooth que se pongan a su alcance para conocer los movimiento sin acceder a datos personales en ningún caso.

Diez radares pedagógicos

El contrato adjudicado también incluye una decena de radares que mostrarán en tiempo real a los conductores la velocidad a la que circulan. Aunque su ubicación todavía no se conoce, habrá siete que se coloquen en el entorno de centros educativos para que actúen como una medida disuasoria ante los excesos de velocidad. Cuando los vehículos superen el máximo permitido, emitirán una advertencia, pero tampoco se utilizarán para multar. Además, registrarán los datos para estudiar las tendencias del tráfico. Los otros tres radares pedagógicos se instalarán en puntos sensibles del tráfico. Hace años hubo uno en Alfonso Molina, en sentido entrada, antes del viaducto de Linares Rivas.

La Zona de Bajas Emisiones no incluirá la restricción en el acceso de vehículos

Las grandes capitales y muchas ciudades de todo el mundo están implantando progresivamente modelos dirigidos a la restricción de la circulación en determinadas zonas para los vehículos más contaminantes. Normalmente, estas regulaciones afectan al centro de las urbes.

El proyecto de la Zona de Bajas Emisiones de A Coruña no está planteado en este sentido, según explicó la alcaldesa, Inés Rey, cuando se aprobó la iniciativa a finales de abril. «No habrá impedimentos ni restricciones en el acceso de vehículos», destacó la regidora, quien añadió que «puede estar todo el mundo tranquilo».

Además de las cámaras de monitorización del tráfico y de los radares pedagógicos, el proyecto de la Zona de Bajas Emisiones incluye otros aspectos, como la monitorización y sensorización de las zonas peatonales reguladas y de las zonas de carga y descarga. Otra de las líneas que seguirá esta iniciativa es la renovación integral del equipamiento de la sala de pantallas de la Policía Local. Esto se hará mediante la adquisición de cámaras que se utilizarán para el control de los accesos y la señalización, además de la instalación de un software para la gestión de este nuevo sistema. Mientras, también está prevista una campaña de sensibilización y concienciación dirigida a la ciudadanía.

Finalmente, hay fondos para la instalación de equipamiento complementario a la Zona de Bajas Emisiones destinado a la evaluación ambiental del entorno. Habrá una nueva estación para la medida de la calidad del aire, otras ocho para el control de la contaminación acústica y cinco pantallas de información ambiental orientadas a concienciar a la ciudadanía. En total, se destinarán 6,1 millones con cargo a los fondos Next Generation.