¿Por qué el Ayuntamiento de A Coruña decreta el cierre de determinados negocios hosteleros? Estas son las causas más comunes

caterina devesa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Imagen de la calle San Juan
Imagen de la calle San Juan EDUARDO PEREZ

Desde el 2019 se han ordenado 31 ceses de actividad y se han impuesto 9 sanciones de diversa índole

11 may 2022 . Actualizado a las 14:59 h.

Desde agosto del 2019 el Concello de A Coruña ha interpuesto un total de 40 multas a locales de hostelería. De ese total, 31 son decretos de cese de actividad y nueve son sanciones relacionadas con deficiencias con el sistema de extracción de humos, aparatos de reproducción sonora o ejercer una actividad distinta a la permitida. En cualquier caso, la clausura de los establecimientos no es definitiva, ya que se trata de ceses temporales hasta que el hostelero subsane los problemas o cumpla la sanción por vulnerar la normativa.

La mayoría de las bajadas de persiana, seis, se han producido en establecimientos ubicados en el código postal 15001, que abarca desde la avenida de la Marina hasta Panaderas, incluyendo la plaza del Humor, la calle Franja o la de San Juan. Precisamente, los vecinos de Monte Alto temen que este verano esa vía, con numerosos bares, recupere el ritmo de antes de la pandemia, cuando las quejas vecinales eran constantes. «Era horroroso. Non se podía nin pasar pola rúa co coche porque estaba chea de xente. Os domingos era constante, dende a unha da tarde á unha da mañá», explican desde la agrupación vecinal. En su caso, recuerdan que debido a la problemática recogieron firmas para entregar al gobierno municipal. «Había pis nos portais e vasos nos coches. Moitos veciños non podían descansar durante a fin de semana e temo que, pouco a pouco, a rúa vai recuperar a actividade. Xa este domingo, ao facer bo tempo, había ambiente e coa chegada do verán seguro volvemos ao de antes», señalan.

La mayoría de los ceses decretados en esa área se deben a actividad sin título habilitante, es decir, a que los locales trabajaban con una licencia diferente a la actividad que ejercían, como podía ser contar con permiso de bar y hacer horario de pub. Además, en varios casos la clausura se decretó por realizar actuaciones musicales sin permiso, tanto en el interior como en terraza. «En general, en La Marina hay mucho control policial», asegura Antón Sáez, presidente de la Asociación de Hosteleros de la céntrica avenida, que indica que hace solo unas semanas precintaron un local de esa vía.