Manuel Aguilar, presidente de la Asociación Española contra el Cáncer en A Coruña: «El 13 % de los niños son fumadores pasivos, esto es especialmente grave»

Caterina Devesa REDACCIÓN / LA VOZ

A CORUÑA

Manuel Aguilar, presidente de la Aecc en la provincia de A Coruña
Manuel Aguilar, presidente de la Aecc en la provincia de A Coruña CESAR QUIAN

Señala la necesidad de avanzar en la creación de espacios sin humo y de que la población acuda a los cribados de prevención

17 mar 2022 . Actualizado a las 20:30 h.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) no quiere que «nadie se quede atrás» en la lucha contra el cáncer. Por eso, han lanzado la campaña Tu código postal afecta más que tu código genético en la desigualdad frente al cáncer. «El cáncer es igual para todos, pero no todos son iguales frente al cáncer», apunta el presidente de la entidad en la provincia de A Coruña, Manuel Aguilar, que señala la necesidad de potenciar los cribados para una detección precoz de los tumores.

—¿En la campaña de este año destacan la desigualdad?

—Queremos poner de manifiesto una realidad, que es que todos somos iguales frente el cáncer, pero no todos tenemos las mismas oportunidades ante la enfermedad. En España, tanto en prevención, como en atención a pacientes, como en investigación, hay factores equidad conviene corregir.

—¿Qué factor de desigualdad es más evidente?

—En prevención no todas las comunidades tienen activadas las campañas de cribado. Galicia ha sido de las primeras en universalizar la prueba del cáncer de colon con una muestra de sangre oculta en heces. Se trata del tumor más frecuente y con los cribados a 400.000 gallegos, de entre 50 a 69 años, la población en riesgo tiene la oportunidad de hacer la prueba.

—Pero no todos acuden.

—La participación está por debajo del 50 %. Solo el 43 % hombres y el 47 % de mujeres van. En País Vasco y Navarra la tasa está por encima del 70 %, esto pone de manifiesto que tenemos trabajar la concienciación de la personas. El cribado es por su propia salud y en el caso del cáncer de colón, el más frecuente, el pronóstico es excelente si se detecta pronto. A medida que se deje avanzar el tumor se complica el tratamiento y se incrementa el coste.

—Los que no van, ¿pueden solicitarlo después?

—Sí, pueden ir al centro de salud y pedir el kit, recoger la muestra en casa y llevarla.

—¿En qué tipo de cáncer se evidencia más las desigualdades por territorios?

—En donde se evidencia más es en las unidades de cuidados paliativos. Las ratios, de 0,6 unidades por 100.000 habitantes, están en todo el país por debajo de la recomendación de la OMS. Es muy importante disponer de estos dispositivos de atención especializada en esa fase final.

—¿Acentuó la pandemia las diferencias?

—Durante la pandemia hay que destacar dos cosas. Primero, el esfuerzo realizado por el sistema sanitario y los profesionales de oncología para atender bien a todos los pacientes diagnosticados. Todos han tenido seguimiento y tratamiento en las distintas fases de la enfermedad. Después, la problemática ha venido por los diagnósticos, ya que se detectó una disminución provocada por el miedo de la gente a asistir a los centros de salud ante síntomas inespecíficos, y también por la falta de accesibilidad en algunos momentos a la atención sanitaria.

—Se acaba de publicar el primer atlas de la enfermedad de España y Portugal, ¿cómo lo valora?

—Cuanta más información y más elementos de análisis tengamos, mejor. Por eso nosotros insistimos en que se mire la equidad, no solo del ámbito sanitario, porque el cáncer tiene también consecuencias sociales y económicas. La enfermedad puede provocar en una familia un coste de 10.000 euros entre gastos directos que origina la enfermedad y la reducción de ingresos de los afectados. Esto supone que haya familias cuya economía se vuelve absolutamente precaria. En este sentido, notamos un incremento de las solicitudes de ayudas económicas poder atender necesidades básicas. El problema es el lapsus de tiempo entre que se piden y que el dinero llega.

—Hablan también desigualdades en la atención psicológica.

—La asociación tiene servicio de atención psicológica gratuito para pacientes y familiares. La enfermedad no provoca solo daños físicos, sino que genera angustia y estrés por lo que hay una necesidad de apoyo especializado. Efectivamente, desde nuestro observatorio vemos la necesidad de reforzar esta atención y mantenerla el tiempo y con la intensidad que sea necesaria.

—Señalan que es igual de importante atender a los familiares.

—Sí, muchas veces los familiares mas próximos sufren estrés y angustia ante la incertidumbre con la que viven la enfermedad. Además de en esos momentos, en los casos en los que se produce el duelo, también precisan atención. En la AECC, gracias a las aportaciones de nuestros 30.000 socios, podemos ofrecer esos servicios y otros, no solo con psicológicos, sino con trabajadores sociales que ayudan a las familias en trámites, con logopedas, porque hay personas que entran al quirófano hablando y salen sin habla. Para todas esas posibles secuelas contamos con voluntarios testimoniales que ayudan al os enfermos porque ellos ya han pasado por eso. También disponemos de fisioterapias y organizamos actividades de ocio y tiempo libre, bancos prestamos pelucas, talleres de maquillaje, etc.

—¿Qué hay que mejorar en el sistema de salud sobre el cáncer?

—El sistema sanitario es eficaz en cuanto al tratamiento, pero hay un entorno de la enfermedad que es social, ya que también afecta en el ámbito familiar y profesional. Los pacientes a veces tienen dificultes para reincorporarse a sus trabajos por secuelas. Hay todo un mondo en torno a la enfermedad.

—En su último informe también hablan de que el 42 % de comunidades autónomas no cuenta con regulaciones sobre el humo del tabaco, ¿En Galicia faltan medidas?

—La protección no es suficiente en casi la mitad comunidades, en Galicia hay más de 400.000 personas que fuman a diario lo que supone un 20 % más de posibilidades de tener cáncer. Además, la edad a la que se fuman los adolescentes su primer pitillo es a los 14. El que fuma sabe de ese riesgo, pero los que no fumamos vivimos en un entorno de fumadores pasivos con el doble de posibilidades de desarrollar cáncer que los que no son sometidos a ese humo. El 13 % niños de los niños en la comunidad son fumadores pasivos, esto es especialmente grave. Sobre las medidas, Galicia de las comunidades que más ha avanzado en esa protección prohibiendo el tabaco en los exteriores de los hospitales, en las paradas de bus, y en las playas. En la provincia de A Coruña hay 140 playas sin humo, pero todavía nos queda mucho recorrido para proteger a la población. Las administraciones tienen la posibilidad de seguir avanzando con espacios libres de humo, es un campo a mejorar.

—Para muchos fumarse un pitillo en la playa no es grave.

—No parece grave, y lo es. Por eso somos partidarios de incidir en la concienciación de la gente. Queremos que las personas hagan las cosas convencidas y por eso las campañas de prevención son muy importantes. La mayoría es gente sensata y razonable dispuesta a asumir limitaciones coherentes y necesarias. Es una evidencia científica que el tabaco afecta en el desarrollo del cáncer, por tanto, es fundamental evitar que se fume en espacios públicos, y por supuesto, en los domicilio con menores hay que evitar fumar delante de ellos.

—En Galicia más de 1.500 personas con cáncer vieron su situación laboral en riesgo.

—Sí. Estamos empezando a profundizar en esta problemáticas con enfermos que la sufren. Para ello apostamos por programas de integración laboral, con la interlocución con las asociaciones empresariales y las cámaras de comercios para generar una receptividad a la adaptación del trabajo. Los que han sufrido cáncer quieren trabajar, seguir siendo útiles, y para mejorar su vuelta al trabajo hay varias opciones a explotar.

—En el 2021 ha habido 20.000 nuevos casos en la comunidad, ¿y en A Coruña?

—En la provincia la cifra es de 8.406 provincia de A Coruña, mientras que el año anterior fueron 7.912.. Hay que tener en cuenta que durante el primer año de la pandemia la cifra de detección bajó un 20 %.

—Para luchar contra la enfermedad es fundamental la investigación, ¿seguimos a la cola de Europa?

—En estos momentos la supervivencia al cáncer en España es del 55 % y el objetivo como sociedad que marcamos para el 2030 es llegar al 70 %. Para eso hay que destinar muchos más recursos la investigación, públicos y privados. Para nosotros es un orgullo poder destinar 25 millones de euros a apoyar productos investigación en toda España y 1,2 en Galicia. Nuestra comunidad cada vez está mejor posicionada en los procesos para acceder a fondos públicos generando un ecosistema investigador potente. Destaca el proyecto Cáncer Innova que se presentó en Santiago la semana pasada.

—Es otro factor de desigualdad.

—Sí, la investigación es desigual en los diferentes sitios. También se investigan más los tumores más frecuentes, eso está bien, pero no se deben dejar de investigar los tumores más raros que afectan a menos población, pero necesitan igualmente financiación. No hay que dejar a nadie atrás.

—¿Qué le diría a los pacientes?

—Desde la AECC estamos a su disposición y a lo de sus familiares. Pueden acceder a ellos de forma presencial en cualquiera de nuestras sedes o llamando al teléfono de Infocáncer, el 900 100 036. Nuestra misión es ayudar.