Leona, la vecina de Sada premio extraordinario fin de carrera con 49 años

D. vÁZQUEZ SADA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

De origen checo, estudió Logopedia en la UDC y ahora cursa un máster

30 ene 2022 . Actualizado a las 11:13 h.

Es discreta, solo se permite una tímida sonrisa, pero su nombre podría definir bien su actitud ante la vida. Leona Rehakova Novosadova (1972) recibe este viernes el premio extraordinario fin de carrera del curso 20-21 en Logopedia de la Universidade da Coruña (UDC), junto al resto de alumnado distinguido por su esfuerzo. La veterana de su clase será reconocida por un tesón que le ha aportado ser la mejor de su promoción. «Sigmund Freud es mi vecino», explica para situar su origen, una ciudad que en otro tiempo formó parte del imperio austrohúngaro y actualmente está en la República Checa. Leona trabajó en Praga como enfermera en cuidados intensivos en la unidad de trasplantes de corazón del Instituto Clínico de Medicina Experimental, que dejó para recalar en Madrid como au pair para aprender español con 25 años. Allí conoció al que fue su marido, un chantadino. «Al terminar su contrato decidió volver a Galicia, yo me vine con él y nos casamos en A Coruña, tuvimos dos hijos, que ahora tienen 20 y 16 años», resume.

Ante la imposibilidad de convalidar sus estudios, Leona se dedicó, al igual que su pareja, a ser comercial de varias firmas de joyería, además de montar un par de tiendas de moda, dar cursos de apicultura y criar abejas reinas para comercializar.

«Yo estudié en la época comunista y los estudios no se adaptaban a los españoles, pero me propusieron que me matriculara para estudiar otro grado o un ciclo superior y como siempre tuve vocación por la rama sanitaria opté por logopedia», explica esta mujer que comenzó en el 2017 su carrera universitaria en la UDC. Con la ayuda de la familia pudo continuar con los estudios cuando su marido enfermó de un cáncer de pulmón, que no logró superar. Pese a las vicisitudes de la vida, Leona finalizó la carrera en el campus de Elviña ganando el premio fin de carrera. «No me lo marqué como reto, yo solo quería aprobar, pero se me daba bien», apunta, al tiempo que remarca que no fue mucho esfuerzo. Considera que «si a una persona le gusta o tiene interés en algo le resulta más llevadero, yo escogí algo que me gustaba, es mi vocación y lo disfruté», apunta.