Nos las prometíamos tan felices

Javier Becerra
Javier Becerra CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

ANGEL MANSO

Otro año más la Navidad es sin burbujas. Y esta vez nadie se lo esperaba

31 dic 2021 . Actualizado a las 14:10 h.

Camino por la plaza de Lugo y veo en el escaparate del Pull & Bear los vestidos de Nochevieja. Brillantes, negros, escotados. Imagino dentro de ellos a chicas como las que salían ayer en estas páginas haciéndose un selfi con la mascarilla. Pienso en esa noche de pajaritas, barra libre, chocolate con churros y tacones en la mano rumbo al taxi de mañana. No, no podrá ser. Otro año más la Navidad es sin burbujas. Y esta vez nadie se lo esperaba. Bueno, siempre hay ese amigo listo que a posteriori siempre acierta, pero en general esto nos ha pillado sin previsión.

Como le habrá ocurrido a tantos, en mi agenda de diciembre aparecían varios días redondeados en rojo para cenas. La del trabajo, la de los familiares lejanos, la de los colegas... Todas, canceladas. Iluso de mí, incluso lamentaba que, como este año me toca trabajar el 31, me iba a quedar sin esa comida alargada hasta las ocho de la tarde que, cuando eres mayor y tienes críos, sustituye a la salida de Fin de Año. Resulta que los amigos con los que la suelo hacer se quedaron atrapados en Madrid, en una cadena de positivos sin fin. Como tantos otros. En las dos últimas semanas cada llamada que hacía a un gallego que residía en Madrid tenía la misma respuesta: «He dado positivo, este año no hay Navidades en A Coruña».

Menos mal que, al principio de mes, un grupo de padres de los amigos de mis hijos se sacaron de la manga un Fin de Año infantil. La verdad es que me pareció un exceso de fervor navideño eso de estar a 10 de diciembre con gorros de Papá Noel y confeti cenando en una terraza. A las once, les pusieron unas campanadas rescatadas de YouTube con golosinas haciendo de uvas. Se lo pasaron en grande. Aquello fue lo más navideño que pudieron vivir los pobres, que ya empiezan a interiorizar eso de «disfruta hasta que se estropee todo» como un lema de vida. Igual que las chicas que hoy tendrán que dejar su vestido en el armario, esperando quizá a la Nochevieja del próximo año.