De Abegondo a Zas: este es el origen de los 93 nombres de los concellos de A Coruña

A CORUÑA

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J. M. CASAL

La investigación del filólogo Gonzalo Navaza que edita la RAG, y que se puede consultar «online», revela los motivos de nuestros topónimos

21 jul 2021 . Actualizado a las 17:02 h.

La provincia de A Coruña tiene un total de 93 ayuntamientos. Seguramente, muchas veces se preguntaron si el nombre de Oleiros está vinculado a los alfareros, pensaron en por qué Zas sugiere tanta velocidad y sonrieron la primera vez que pronunciaron Boimorto. Por no hablar sobre las distintas hipótesis del término A Coruña. Pues bien, ahora ya es posible conocer los motivos de nuestra toponimia municipal. El académico correspondente de la Real Academia Galega (RAG) Gonzalo Navaza, quien ya averiguó hace unos años en otra investigación el porqué del nombre de la ciudad herculina, ha presentado su último trabajo, que se titula Os nomes dos concellos da provincia da Coruña. Una publicación que ya se puede consultar en su formato online.

El volumen ofrece un breve y sencillo comentario histórico y etimológico de los nombres de los 93 municipios y hace constar los registros documentales más antiguos que se conocen, en la mayoría de los casos tomados de textos medievales en latín y en gallego.

«A orixe e evolución de moitos topónimos da provincia da Coruña é ben coñecida, sexa porque garda relación con palabras do léxico común, porque teñen paralelos ou correspondencia na toponimia doutras áreas, ou porque a documentación histórica aclara as incógnitas. Pero outros nomes de concellos teñen unha etimoloxía escura ou dubidosa», destacan desde la RAG, que edita esta investigación de Gonzalo Navaza. 

Para estos casos más complejos o controvertidos, como el de Betanzos o el de Arteixo -este, de posible origen celta y con parentesco con el sustantivo común artesa, que referiría la formación de un valle o depresión—, el filólogo resume en Os nomes dos concellos da provincia da Coruña las hipótesis más aceptadas entre los especialistas en la actualidad, «ou as máis verosímiles de acordo cos principios de rigor da gramática histórica e da ciencia onomástica», precisa la RAG. Se da la circunstancia de que los contenidos de este trabajo fueron debatidos en el Seminario de Onomástica da Real Academia Galega, del que Gonzalo Navaza forma parte. Su publicación cuenta, además, con el apoyo de la Deputación da Coruña.

Raíces en la tierra: Oleiros

Entre los topónimos que beben del léxico común figuran Lousame, derivado de lousa, aquí con el valor de «lugar abundante nesa clase de pedra»; o también Oleiros, que contiene el plural del sustantivo común oleiro, «persoa que traballa o barro», y que en origen fue un sobrenombre del oficio aplicado a los habitantes del lugar.

«Na provincia da Coruña, como noutras partes da xeografía galega, abundan os fitotopónimos, os nomes propios que proceden de palabras que designan plantas. É o caso da Pobra da Caramiñal, que deriva de camariña, planta propia do litoral mariño; Oroso, resultado alternativo de hedroso ou heroso, e que designou en orixe un lugar abundante nesas plantas rubideiras; Ortigueira, que nomearía un lugar onde abundan as ortigas ou estrugas; ou Carballo, termo común de orixe prerromana que sobreviviu en galego e que está presente no nome de máis de catrocentas entidades de poboación en toda Galicia de forma directa ou a través de derivados», avanzan desde la RAG. 

Mientras, en localidades como Culleredo se identificó en la raíz el sustantivo común culler, y unos autores lo consideran un zootopónimo a partir de la acepción de culler como «cágado, cría de ra», se indica en esta entrada del libro, «pero non hai unanimidade» sobre su significado.

De los orígenes prerromanos a los literarios

Pero en general, el origen prerromano de un topónimo «limita notablemente as certezas», aclara Gonzalo Navaza. Para estos casos, «as máis das veces só dispoñemos de hipóteses máis ou menos fundamentadas», añade el filólogo. Entre los nombres que lo tienen, o que podrían tener sus raíces antes de la romanización, están los concellos de Dumbría, Noia, Narón, Ordes, Toques o Abegondo. En este caso, la terminación «gondo» es para varios autores un sufijo formador de adjetivos que significan abundancia. Otro topónimo prerrománico es Aranga, único en Galicia pero con paralelos en Asturias: Arango y Arangas. Boqueixón es otro de los casos cuyo origen se desconoce.