Jacobo Penide Quintela, fundador de Bionix: «Hay ya países en situación crítica interesados en nuestro respirador»

Amara fontao / C.A. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

La coruñesa Bionix contribuyó a la lucha contra la covid con un aparato de respiración de bajo coste

12 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Construir un respirador desde cero en treinta días e inmersos en una pandemia mundial. Eso fue lo que consiguió la empresa coruñesa Bionix y que le valió el premio especial de respuesta a la pandemia del covid, en los galardones PEL de la Diputación de A Coruña. El premio fue entregado a Jacobo Penide el miércoles pasado en un acto presidido por Valentín González Formoso, presidente del ente provincial.

-¿Cómo funciona esta nueva tecnología que desarrollaron para conseguir abaratar el coste de un respirador?

-El gran reto no era uno sino muchos. Tenemos que colocarnos en marzo del 2020, cuando había una falta total de proveedores, de materiales, de suministros... Teníamos entonces que construir el respirador con materiales accesibles que pudiésemos encontrar en el entorno cercano. Además, queríamos que resolviese las necesidades de respiración mecánica de los pacientes covid, que son bastante complicadas, y simplificando al máximo el equipo. Siempre pongo el mismo ejemplo, es como comprar un coche al que le quitas el aire acondicionado, cristales tintados, techo solar... Te quedas con un coche que anda perfectamente y aguanta lo que sea pero no tiene las florituras. Nosotros hicimos eso, nos quedamos con la esencia de un respirador.

-¿Hace esto que el respirador pierda calidad o que dure menos tiempo?

-No, precisamente todos los procesos de homologación del equipo lo que hacen es garantizar la fiabilidad y la durabilidad. Es compatible con las justas y necesarias características para resolver el problema de los pacientes con covid. Además, uno de los grandes valores del proyecto es que participó un equipo médico. La Fundación Profesor Novoa Santos jugó un papel fundamental; participaron muchos investigadores, como neumólogos o anestesistas. Íbamos corrigiendo el prototipo, se lo volvíamos a presentar y nos volvían a decir qué necesidades faltaban, hasta construir un equipo tecnológicamente súper avanzado, muy simplificado y muy adaptado a lo que realmente se necesita.

-¿Cuál creen que va a ser la trascendencia de este invento?

-Están contactando ya con nosotros desde países con una situación crítica, como es la India o países latinoamericanos, interesados en el respirador. Pensamos que hay un potencial muy importante en equipos de bajo coste. El problema es que los equipos convencionales tienen una inversión muy importante. Nuestro equipo permite dar soporte vital con un precio mucho menor. Se nos presenta una gran oportunidad para ayudar a las personas.

-¿Esta tecnología, mucho más sencilla pero eficiente, puede hacer que se dejen de usar los equipos convencionales utilizados hasta ahora?

-Creo que no. Son modelos diferentes pero totalmente compatibles. Cada uno tiene su hueco en los hospitales, dependiendo de las necesidades clínicas de cada momento. A veces hacen falta unos pocos Mercedes y otras veces hacen falta muchos Seiscientos. Creo que ese es el símil adecuado.

-¿Por qué ningún espacio de investigación público ni ninguna gran multinacional ha hecho un respirador así antes?

-La clave de todo es el momento y las circunstancias. Eso fue lo que condicionó que nosotros hiciésemos un respirador nuevo tan rápido. Y no fue solo gracias a nuestra iniciativa y capacidad tecnológica, sino a los verdaderos protagonistas, que fue toda la gente dispuesta a dedicar un montón de horas a esto. También fue muy importante el haber acelerado los procesos de homologación.

-Debido a la situación que se vivió, además de ser un reto profesional, ¿en qué medida se implicaron personalmente?

-Fue un proyecto que trascendió lo profesional. Sentíamos una responsabilidad porque teníamos que ayudar a la gente que se estaba muriendo en los hospitales. Eso es lo que puede con todo.

«Con la pandemia, las empresas se han dado cuenta de la importancia de la digitalización»

En la cuarta entrega de los Premios PEL de la Diputación de A Coruña, hubo una novedad: la categoría a la mejor iniciativa innovadora el la lucha contra el coronavirus. Por su respirador Freesterra, la empresa coruñesa Bionix Supply Chain Technologies fue la merecedora del galardón. Desde su fundación en noviembre del 2017 y hasta marzo del pasado año, la actividad habitual de la compañía se centraba en la digitalización de los procesos de logística y de la cadena de suministro de otras empresas. A día de hoy trabajan en toda España y en Portugal.

-¿Como ha afectado la pandemia a su sector?

- Con la pandemia y todo lo que supuso para los proveedores, para las cadenas, para los inventarios, las ventas online que crecieron muchísimo... las empresas se han dado cuenta de la importancia de estas herramientas de digitalización de la cadena de suministro.

-¿Ha crecido la actividad de su empresa en concreto debido a esto?

-Sí. Para nosotros ha supuesto una oportunidad de ayudar a las empresas con las que trabajamos a ser más eficientes, más sostenibles y más competitivas, que es lo que buscan nuestras herramientas de digitalización.

-Este año han recibido varios reconocimientos, recientemente el Premio PEL de la Diputación de A Coruña. ¿Que han supuesto para ustedes?

-El acto del Premio PEL fue muy emocionante y bonito. Tengo que agradecerle a la Diputación el reconocimiento, que al final es un reconocimiento a los protagonistas, aunque desgraciadamente algunos de ellos ya no están con nosotros. No tenemos palabras para agradecer a todas las personas que nos ayudaron en este trabajo.