Una delimitación mediante boyas para recuperar el baño en el Parrote

David García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

Un proyecto municipal garantiza la calidad del agua y la presencia de socorristas

24 may 2021 . Actualizado a las 00:23 h.

El baño en el Parrote continúa realizándose pese a que desde julio del 2019 está prohibido y existen señales que así lo indican. Esta práctica que algunos ciudadanos mantienen a pesar del veto podría volver a estar dentro de los cauces normativos después de que el Ayuntamiento remitiese a la Xunta un proyecto de delimitación de la zona reservada para sumergirse, un documento que contiene analíticas que demuestran que el agua de esta zona de la ciudad es apta y no supone ningún riesgo para la salud de los bañistas.

La propuesta municipal gira en torno a la balización mediante boyas del espacio habitualmente utilizado para el baño junto al espigón. La zona contaría con una longitud de 150 metros en paralelo al paseo y se adentraría 50 metros. Estos elementos permitirían separar la zona de baño de la bocana de acceso a la Dársena y al muelle de Trasatlánticos además de aumentar la seguridad para los bañistas. El proyecto contempla la utilización de 19 boyas para delimitar el área acotada más otra fuera de los límites, ubicada en un punto de intersección definido por una línea paralela a la costa que partiese desde la cabeza del espigón del Parrote y otra, perpendicular a la misma, que arrancase a la altura del tercer mirador del paseo. Este elemento tiene como objetivo servir como advertencia para el tráfico marítimo. Eso sí, estará prohibida cualquier tipo de embarcación como motos náuticas, tablas de surf o paddle surf y botes, ya que la zona se reservará únicamente para el baño.

El Ayuntamiento también tiene previsto dotar este espacio de servicio de socorrismo igual que sucede en el resto de lugares en los que se permite el baño. El personal estaría presente durante una serie de horas al día en la época de verano tal y como sucede en las playas. El proyecto cuenta con un presupuesto de 48.000 euros y se ejecutaría en caso de que el Ayuntamiento reciba la autorización que tiene que validar la Xunta, ya que el baño en aguas portuarias está prohibido como norma general.

Controles

Otro de los puntos importantes para que el baño en el Parrote vuelva a autorizarse es garantizar que se realicen análisis puntuales de la calidad del agua en este punto. El Ayuntamiento llevó a cabo exámenes del agua del Parrote en los que no se detectó la presencia de niveles excesivos de bacterias ni otros aspectos que pudiesen llevar a no recomendar el baño. En la zona acotada existe un punto de vertido al mar pero que procede de la red de aguas pluviales, por lo que no debería suponer un problema si se realizan controles periódicos, entienden los técnicos municipales. Finalmente, también se incluye una extensa recogida de firmas mostrando el apoyo ciudadano a permitir el baño.

La prohibición fue ratificada en el Consejo de Administración del Puerto en mayo del 2019 para dar cumplimiento a la normativa y con el apoyo del representante del gobierno local, entonces de la Marea, y dos meses después el PSOE se encargó de colocar la señal. Actualmente este punto sigue siendo un lugar de baño, en ocasiones durante todo el año, como es el caso de las sirenas del Parrote, un grupo de socias de La Solana que realizan escapadas del complejo para bañarse directamente en el mar, práctica realizada también por otros usuarios de estas instalaciones.

La Xunta estudiará la propuesta y asegura que colaborará para que salga adelante

La Xunta ya recibió la propuesta municipal y trasladará una respuesta al Ayuntamiento una vez que los técnicos la hayan analizado con detalle por si fuese necesaria alguna corrección o aclaración.

«Tenemos toda la voluntad de intentar conseguir que sea zona de baño», aseguran fuentes autonómicas, que tras un «primer análisis» apuntan que se trata de una «propuesta mucho más completa que la anterior», en relación a la remitida a principios del mandato.

La Administración autonómica espera poder contestar a la local «en los próximos días» sobre este asunto, en el que la última palabra la tiene el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.