El gobierno local de A Coruña tumba una moción de la izquierda sobre los muelles interiores

David García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

Contó con el apoyo del PP, que criticó el rechazo a la propuesta de Feijoo

07 may 2021 . Actualizado a las 20:10 h.

La reunión entre Administraciones de hace dos días para tratar el futuro de los muelles interiores y la postura del gobierno local de rechazar la propuesta de la Xunta tuvo su continuación un día después en el salón de plenos municipal. La Marea, el BNG y la concejala de Podemos Isabel Faraldo plantearon una moción conjunta que pedía la condenación de la deuda del Puerto, el tren a Langosteira, implicar a la ciudadanía en el proceso y el apoyo del Ayuntamiento a la manifestación programada para el 30 de este mes. La iniciativa no prosperó ya que el PSOE introdujo una enmienda que ya había sido aprobada por unanimidad en diciembre y con el apoyo del PP en abril, misma situación que se repitió este jueves. Sin embargo, en esta ocasión quedó claro que el tema va camino de crear una división profunda y con el equipo de gobierno en la encrucijada.

El concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, siguió la línea expresada un día antes por la alcaldesa, Inés Rey, y llamó a «non caer en precipitacións interesadas» y a «marcar o rumbo coa máxima responsabilidade». El edil defendió la compatibilidad de trabajar en una «planificación» a medio y largo plazo al tiempo que se aborda la apertura de los muelles de Batería y Calvo Sotelo. Además, comparó la propuesta de la Xunta con el Novo Chuac, para el que el Ayuntamiento aportará 20 millones pero «non pretende quedar coa xestión da sanidade».

La portavoz del PP, Rosa Gallego, lamentó que el gobierno local rechazase la propuesta de la Xunta, la «única con fondos y plazos concretos». La popular defendió la labor que está desempeñando el gobierno autonómico también para conseguir la financiación para el tren a Langosteira y lamentó que el Ayuntamiento vaya «en solitario».

Esta última cuestión fue destacada por la Marea, el BNG y la concejala no adscrita Isabel Faraldo, que centraron buena parte de sus intervenciones en la «falta de transparencia» en las negociaciones sobre este asunto y lo que consideran que es una ausencia de implicación de la ciudadanía.

El debate no fue a más durante la sesión pero quedó evidencia que ni el ala de la izquierda, que fue el más duro con la postura municipal, ni el PP aprueban la gestión que el gobierno local está llevando a cabo en este asunto, sobre todo tras la última reunión de esta semana y las decisiones tomadas por el PSOE.

Sesión serena

La sesión de este jueves transcurrió por una senda bastante cordial y con un único asunto de la parte resolutiva. Se aprobó una suspensión de licencias en O Castrillón con los votos del PSOE, el BNG y la concejala no adscrita, mientras que la Marea se abstuvo y el PP votó en contra. El hecho de que no hubiese más puntos de debate provocó las quejas de la oposición, que recordó que ya son varias las veces que esto sucede en los últimos meses cuando todavía quedan asuntos pendientes.

El tono solo se elevó momentáneamente durante el debate de una moción presentada por Isabel Faraldo, edil no adscrita, sobre las amenazas recibidas recientemente por algunos representantes políticos del Gobierno central, aunque el asunto no pasó a mayores.

Las mejoras en barrios como Labañou, O Castrillón o Novo Mesoiro, los convenios nominativos con el tejido asociativo, las reclamaciones para que se presente el nuevo Presco y algunas preguntas sobre la situación del área de Cultura marcaron el resto del pleno. Además, al inicio se leyó una declaración institucional en defensa de los puestos de trabajo en la refinería de Repsol.